Rescatistas de 24 países trabajan sin cesar mientras helicópteros y aeronaves estadounidenses Osprey V-22 sobrevuelan la zona. La Guaira ya había sido devastada en 1999 por lluvias y deslaves que dejaron más de 10.000 muertos.

Tomas aéreas realizadas por la AFP muestran el nuevo nivel de destrucción. Edificios se desplomaron como milhojas y los que están aún en pie quedaron sin paredes, agrietados, inhabitables.

El jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, expresó que 189 edificios sufrieron un colapso total, y que el total de inmuebles afectados es de 774. La ONU estima que los sismos podrían dejar casi siete millones de damnificados y daños materiales por 6.700 millones de dólares, 6% del PIB del país petrolero.

El gobierno militarizó La Guaira e impuso el trámite de un salvoconducto para que rescatistas, médicos y voluntarios puedan acceder a la zona de desastre.