Ecuador busca su Mundial en la inhospitalaria sede del Estadio Azteca o Ciudad de México. Después de vencer a Alemania, elevaron el orgullo para acceder a los dieciseisavos de final entre varios terceros lugares y la rifa del bombo de FIFA los pone ante el anfitrión.

Para Alex Aguinaga, un ecuatoriano con la mitad del corazón coloreada por México, quien lleva más de 30 años viviendo en este país, el duelo se afronta desde la parte más emocional ya que ambos equipos vienen con elevadas dosis de adrenalina por sus últimos triunfos. En tanto, consideró que México está siendo un gran papel, incluso por arriba de aquel 2002 en que también pasó invicto la fase de grupos en Corea y Japón jugando precisamente ante Ecuador con él en la cancha.

"México no recibió gol, lo que les ayuda a llegar con mayor confianza. El segundo tiempo del último partido ante Chequia fue de lo mejor que ha mostrado.

Ahora enfrenta a una selección ecuatoriana que también viene levantando. Son dos equipos muy sólidos en defensa, aunque todavía generan algunas dudas", comentó Aguinaga quien labora para la cadena Fox One.

Ambas selecciones tienen su principal virtud en la solidez defensiva. México no recibió tanto alguno, mientras que Ecuador recibió dos: uno de Costa de Marfil y otro alemán.

El problema viene después, porque no tienen velocidad con el balón y les cuesta mucho trabajo llegar al arco enemigo. "Sabemos que México no es un rival sencillo, pero Ecuador también es una de las selecciones más complicadas, sobre todo por el impulso anímico que significó vencer a Alemania.

Va a ser un partido muy cerrado que podría definirse por un marcador de 1-0 o incluso llegar hasta la tanda de penales". Y ya entrados en situaciones sentimentales, siendo ciudadano de dos países, las raíces tiran más de Alex Aguinaga.

"Voy con Ecuador y todo el mundo lo sabe. Cuando México juega contra cualquier otra selección, apoyo a México; pero cuando enfrenta a Ecuador, no hay discusión”.