CERN: el Gran Acelerador de Hadrones se detiene para optimización crucial - Ciencia

El Gran Acelerador de Hadrones (LHC, como se le conoce por sus siglas en inglés) del Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN) será apagado este lunes para iniciar una compleja y larga optimización que le dotará de nuevas potencialidades. El centro, que sufrirá una parada de cuatro años, es el mayor laboratorio de física de partículas del mundo y está ubicado en la frontera entre Suiza y Francia.
Una vez realizada esta desconexión, el CERN entrará de lleno en su proyecto de Gran Acelerador de Hadrones de Alta Luminosidad (LHC-HL), en el que lleva trabajando cerca de dos décadas, un tiempo que desde una perspectiva ordinaria puede parecer largo, pero que desde un enfoque científico es el que requiere un proyecto de tal envergadura. El LHC empezó a operar en 2008, pero entre tanto los físicos ya empezaban a anticipar la que sería la siguiente etapa y a avanzar en la concepción, diseño y producción de los nuevos componentes que requerirá el LHC-HL, según ha explicado a la prensa el jefe del proyecto, Markus Zerlauth.
El ambicioso proyecto del CERN se apoya en las numerosas aportaciones al conocimiento y a la comprensión de las partículas que ha hecho el LHC en estos doce últimos años, empezando por su descubrimiento más importante y mediático: el bosón de Higgs en 2012. Ese fue uno de los descubrimientos científicos más importantes del siglo XXI y que llevó al CERN a recibir el Premio Nobel de Física 2013.
Para que el LHC entre en su nueva fase se requerirán aproximadamente cuatro años de trabajos y preparativos, una parte de los cuales se puso en marcha hace cerca de ocho años. En ese momento el CERN emprendió la excavación de dos tramos de galerías subterráneas que se encuentran a unos diez metros por encima y conectadas con el túnel de 27 kilómetros de circunferencia en forma de un circuito cerrado que contiene el colisionador y que está a una profundidad media de 100 metros.
Las galerías y sus brazos miden en total cerca de medio kilómetro y ya se encuentran operativas. En lo inmediato, desde allí se lanzará el cableado y se accederá a las dos secciones del colisionador que serán las únicas que sufrirán un cambio radical y que representan menos de 2 kilómetros del total de 27 kilómetros del LHC.
Las modificaciones implicarán principalmente el reemplazo de un grupo de imanes por otro de nueva generación para aumentar por un factor de diez las colisiones de protones, mientras que los datos obtenidos se multiplicarán por seis. Asimismo, en la nueva fase, los sistemas informáticos podrán determinar en milésimas de segundo qué datos vale la pena guardar para su análisis y cuáles pueden descartarse, ya que los miles de millones de colisiones por segundo que se producirán en el LHC-HL generarán datos que sería imposible almacenar, incluso para una estructura tan gigantesca y puntera en tecnología como la del CERN.
Información de ABC Color (Paraguay). Edición y redacción: Noticias Today.
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