Diez años después, el 'brexit' no parece haber sido una buena idea

Ha transcurrido una década desde el triunfo del brexit. Quienes nos asombramos del resultado de aquel referéndum, en el que el sí a la salida de la Unión Europea (UE) ganó por un estrecho margen, hoy podemos afirmar que los datos, en términos generales, confirman lo que muchos expertos advertían: no fue la mejor decisión.En términos económicos, el impacto negativo no tuvo lugar de forma abrupta, como se creía.
Más bien, se ha manifestado mediante una erosión acumulada en el comercio, la atracción de inversiones y la productividad, esta última ya debilitada desde 2008. La economía se ha empequeñecido, con una reducción del PIB, menores inversiones –de dos dígitos– y una disminución en el número de empleos.Paradójicamente, uno de los principales argumentos populistas a favor de la salida, la promesa de reducir la migración, no solo no se cumplió, sino que sucedió lo contrario.
El flujo migratorio se duplicó, al pasar de 250.000 a 550.000 personas por año.Según una encuesta de YouGov realizada en 2026, en la actualidad seis de cada diez ciudadanos consideran que la decisión fue un fracaso. No obstante, hay que reconocer que esto no ha generado movimientos políticos viables para revertirla ni acciones de secesión, por lo polarizado que aún resulta el tema.Entre lo positivo, se reconoce que, ante la elevada regulación de la UE en materia tecnológica, incluida la inteligencia artificial, es posible que parte de esta inversión encuentre en el Reino Unido una plaza atractiva para producir.
Asimismo, existen sectores beneficiados, como el aduanero, gran ganador en la generación de plazas en el servicio público. La creación de nuevas fronteras, aunque ha dificultado el comercio de bienes, ha obligado a abrir oficinas donde antes no existían debido a la complejidad de los trámites de importación y exportación.
Por su parte, el sector servicios se ha mantenido resiliente y la City de Londres, pese a los pronósticos negativos, continúa siendo el principal centro financiero de Europa.Esta década también ha estado marcada por la inestabilidad política. Un buen ejemplo es la reciente renuncia del primer ministro, Keir Starmer.
En estos diez años, el Reino Unido ha tenido cinco primeros ministros, sin contar a David Cameron, mientras que en la década anterior tuvo solo tres. Sin duda, el Reino Unido perdió un continente y ha visto disminuir su protagonismo en el mundo.nmarin@alvarezymarin.comNuria Marín Raventós es politóloga.
Información de La Nación (Costa Rica). Edición y redacción: Noticias Today.
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