SANTA FE.— A miles de kilómetros de Santa Fe, entre camisetas albicelestes y banderas que copan los alrededores del AT&T Stadium , aparecen acentos conocidos. En la previa del último partido de la fase de grupos del Mundial ante Jordania, los santafesinos volvieron a hacerse notar con historias muy distintas, pero atravesadas por una misma pasión.

Hay quienes viven hace décadas en Estados Unidos, quienes dejaron todo para recorrer el mundo y quienes emprendieron un viaje entre amigos para seguir a la Selección . Todos coincidieron frente al micrófono de El Litoral .

Una mochila, 25 países y el sueño de ver a Messi Guadalupe Lali nació en Santa Fe, estudió en el IPEI, creció en barrio La Tatenguita y hace cinco años tomó una decisión que cambió por completo su vida: renunció a su trabajo en la administración pública provincial para recorrer el mundo. "Quería sentirme libre, explorar y conocer otras culturas", resumió.

Desde entonces pasó por 25 países, aprendió italiano e inglés, trabajó en los empleos más diversos —desde una granja de sandías en Australia hasta distintos trabajos temporarios en Europa y Asia— y convirtió el movimiento en una forma de vida. "Siempre arranco de cero porque me siento capaz de hacerlo.

Conocer tanta gente distinta me abrió completamente la cabeza. Creo que voy a seguir viviendo así hasta el día en que decida formar una familia y buscar estabilidad", contó.

Su último destino había sido Indonesia, pero al finalizar la visa decidió probar suerte en Estados Unidos. Allí coincidió con un grupo de argentinos en un hostel y terminó sumándose a la aventura mundialista.

La emoción apareció cuando vio el micrófono de El Litoral. "Los conozco de toda la vida.

Me puse un poco nerviosa porque nunca imaginé encontrarme un medio de Santa Fe acá", confesó entre sonrisas. Su presencia en Dallas también tiene una historia especial.

Fueron hinchas de Bangladesh, fanáticos de la Selección argentina, quienes le regalaron la entrada para poder ver a Lionel Messi. "Es un sueño hecho realidad.

Estoy muy feliz de poder vivir el último Mundial de Messi. Ojalá podamos seguir viajando con la Selección hasta Nueva York", expresó.

Una vida entre Santa Fe y Estados Unidos Jorge salió de Altos del Valle hace más de tres décadas. Desde 1994 vive en Estados Unidos, donde trabaja en la construcción y el rubro del durlock junto a su hermano y su familia.

Llegó a Dallas a las tres de la madrugada y apenas permanecerá un día antes de regresar a Los Ángeles. Para estar presente desembolsó 1.300 dólares por una ubicación cercana al campo.

"Con estar acá ya soy feliz", resumió. Fanático de Colón, recordó que su mejor amigo es hincha de Unión y fue quien lo llevó hasta Paraguay para la final de la Copa Sudamericana de 2019.

Mientras Jorge alentaba dentro del estadio, su amigo esperó afuera. "Cada vez que vuelvo a Santa Fe siento que sigo estando en casa.

Lo que más extraño es mi familia", afirmó. Una bandera sabalera que recorre Estados Unidos Francisco, Manol y Augusto integran un grupo de diez amigos santafesinos que decidió recorrer Estados Unidos en camioneta siguiendo el Mundial.

Su bandera argentina con el escudo de Colón en el centro se convirtió rápidamente en uno de los distintivos de los alrededores del estadio. Comenzaron el viaje en Miami, siguieron por Houston —donde presenciaron Países Bajos-Japón— y ahora llegaron a Dallas para ver a la Selección.

No pudieron conseguir entradas frente a Austria, pero esta vez sí estarán en las tribunas. Ya proyectan el posible cruce de dieciseisavos.

"Si conseguimos entradas, iremos. Y si no, lo veremos desde afuera con unas cervezas.

Lo importante es compartir esta experiencia", contaron. Desde Reconquista hasta la Copa del Mundo José Luis y Pablo Sebastián Mañago llegaron desde Reconquista con un itinerario que todavía puede extenderse.

"Somos de la tierra de Batistuta y vinimos a apoyar a la Selección", dijeron apenas arribados a Dallas. Ya tienen asegurada su estadía en Miami para la próxima fase y no descartan viajar también a Atlanta, dependiendo del recorrido argentino.

Para Pablo Sebastián el viaje tiene un significado aún mayor: fue padre apenas dos semanas antes de emprender esta aventura. "Espero que cualquiera que tenga la oportunidad de vivir algo así la aproveche.

Es una experiencia única", aseveró. Mientras Argentina se prepara para cerrar el Grupo J, las calles de Dallas siguen llenándose de historias que comenzaron mucho antes del Mundial y que, por unos días, volvieron a tener presencia santafesina.