Un estudio que comparó las carcajadas de humanos y otros grandes simios encontró que el control de la voz evolucionó gradualmente durante al menos 15 millones de años. Los resultados sugieren que la capacidad necesaria para desarrollar el lenguaje no apareció de forma repentina, sino que se fue perfeccionando a partir de habilidades vocales presentes en nuestros ancestros.Los investigadores proponen que esta estructura rítmica básica de la risa ya estaba presente en un ancestro común hace 15 millones de años. /Marina Davila-RossMarina Davila-RossUn grupo de investigadores de la Universidad de Warwick se hizo una pregunta muy interesante: ¿cómo pasamos de las vocalizaciones de nuestros ancestros a tener el control de la voz necesario para desarrollar el lenguaje?

En otras palabras, ¿cómo evolucionó nuestra capacidad para modular los sonidos hasta llegar al habla que hoy tenemos? Para intentar responderla, los científicos analizaron el sonido de la risa.

Aunque suele asociarse únicamente con la diversión, esta es una forma de comunicación que compartimos con todos los grandes simios. Los investigadores consideran que justo que por eso ofrece una ventana para estudiar la evolución de la voz. “¿Cómo evolucionaron los humanos con la extraordinaria capacidad de hablar?

El habla no deja fósiles, y el lenguaje complejo solo existe en nuestra propia especie. Pero hemos encontrado una pista de hace 15 millones de años en un lugar inesperado: nuestra risa", expresó, citada en una nota de prensa, Chiara De Gregorio, investigadora de la Universidad de Warwick“A diferencia del habla, la risa es común a todos los grandes simios actuales.

Al comparar cómo ríen las diferentes especies, podemos observar que una estructura rítmica básica se ha mantenido inalterada desde nuestro último ancestro común. Eso es extraordinario.”Se analizaron grabaciones de risas espontáneas de cuatro orangutanes, dos gorilas, tres bonobos, cuatro chimpancés y cuatro humanos de entre seis meses y siete años de edad, midiendo 140 secuencias individuales de risa.

Se grabaron a todos los grandes simios y humanos en sus entornos habituales durante interacciones lúdicas y controladas con personas, quienes provocaron vocalizaciones tanto por juego como por cosquillas. Los investigadores en realidad no analizaron el sonido de la risa en sí misma, sino su ritmo, es decir, el tiempo que transcurre entre cada exhalación o cada “ja”.

Al comparar entonces cientos de grabaciones de las cinco especies de grandes simios, descubrieron que el ancestro común de todos ellos ya producía una risa con un patrón isócrono hace 15 millones de años, lo que significa que los sonidos se repetían en intervalos regulares. No obstante, la evolución fue haciendo ese patrón cada vez más complejo.

A medida que avanzó la historia evolutiva de los homínidos, se lee en el estudio, la risa se volvió más rápida, su ritmo inició a variar más y empezó a adaptarse mejor a las distintas situaciones sociales. En los humanos, por ejemplo, una carcajada puede cambiar de velocidad, intensidad o duración según el contexto, la emoción o la persona con la que se interactúa.

Para los autores, esto refleja un aumento progresivo de la llamada plasticidad vocal, es decir, la capacidad de controlar y modificar voluntariamente la producción de sonidos. Esa habilidad no solo implica cambiar el ritmo de la risa, sino también ajustar la voz de múltiples maneras, una característica esencial para el desarrollo del lenguaje.Los resultados sugieren que el “extraordinario” control vocal de los seres humanos no surgió de forma repentina con la aparición del habla.

En cambio, habría sido el resultado de un proceso evolutivo gradual, en el que nuestros ancestros fueron adquiriendo cada vez más capacidad para modular sus vocalizaciones. “Contrariamente a la noción clásica de que los primeros humanos adquirieron repentinamente capacidades de control vocal notablemente diferentes a las de sus predecesores, la evolución de la risa nos indica que los humanos se encontraban en un continuo, una prolongación de capacidades de control vocal que ya se habían ido perfeccionando acumulativamente durante 15 millones de años”, concluyó Adriano Lameria, profesor del Departamento de Psicología de la U. de Warwick. 👩‍🔬📄 ¿Quieres conocer las últimas noticias sobre ciencia? Te invitamos a verlas en El Espectador. 🧪🧬