El último regalo de Julio Le Parc: un viaje que salvó a su amigo venezolano Juvenal Ravelo del terremoto
BUENOS AIRES.— “Mientras Caracas se desmoronaba mi amigo Julio Le Parc me regaló un milagro”.El terremoto que sacudió a la capital de Venezuela el miércoles pasado encontró al artista Juvenal Ravelo, de 93 años, en pleno vuelo hacia Buenos Aires. Referente del arte cinético, contemporáneo de Le Parc, viajó por primera vez homenajear a su amigo, que murió el mes pasado, a los 97 años, en París.Más allá del Mundial, Dallas es un museo a cielo abierto con una movida cultural que se extiende por la ciudadEl vuelo que lo trajo al país salió apenas dos horas después de que se registrara el primero de los dos sismos que estremecieron La Guaira, el principal punto marítimo de Venezuela.
Solo a 20 minutos de la casa de Ravelo, cuyo edificio registró un movimiento intenso, aunque resistió: vive en un tercer piso de un complejo de poca altura, en el corazón del barrio San Bernardino, en Caracas.“Cuando hicimos escala en Panamá, me avisan: ‘Yuli y las niñas están bien’. No entendía nada”, dice Ravelo, que se refiere a su esposa y sus tres hijas que se quedaron en Caracas.
Está entre pinceles y tarros de pintura, ultimando detalles del mural homenaje que lo trajo a Buenos Aires. Y que lo salvó del terremoto.
Fragmentaciones de color celebra la obra de Julio Le Parc. Lo empezó a crear en vivo este jueves y lo terminará mañana a eso de las 20, en la feria de arte MAPA, junto a estudiantes de la Licenciatura de Diseño de la Universidad Di Tella.
Un cruce generacional que, según Ravelo, “me renovó la energía”. “El arte también hace milagros”, define. Se angustia, se le llenan los ojos de lágrimas y se le atraganta la voz.
No puede comunicarse de forma fluida con su familia y está preocupado por dos asistentes que viven en La Guaira, el epicentro del terremoto. Aún no aparecen.
Mientras espera noticias, le llegan mensajes que lo reconfortan un poco, a la distancia. “Tenemos vecinos que ni siquiera nos saludaban. Y fueron ellos quienes le prestaron a mi esposa el celular para enviar el mensaje tranquilizador.
Entre el vecindario, asimismo, realizan compras para todos. Eso era impensado antes de la tragedia”, agrega.Este es el descubrimiento sobre Mozart más importante en décadas“Apareció el milagro”.
El acontecimiento que Juvenal le atribuye a Le Parc ahora tiene forma de líneas geométricas y colores vibrantes. El mural se gestó apenas unos meses antes que la muerte de Le Parc, maestro argentino de la luz, uno de los referentes del arte óptico más reconocidos del mundo. “Me llegó una carta que me conmovió y me convenció.
Hacía años que quería conocer Buenos Aires. Estuve en Chile, Paraguay y Lima.
Pero nunca había pisado la Argentina”, destaca. “Esta será una oportunidad excepcional para celebrar la trayectoria de una figura fundamental del arte cinético internacional, al tiempo que pone en diálogo a dos referentes indispensables de la historia del arte latinoamericano contemporáneo”, le escribió Agustín Montes de Oca, director de MAPA a Ravelo. “Estamos convencidos de que su presencia constituirá uno de sus momentos más significativos, celebrando los lazos culturales que unen a nuestros países y destacando la vigencia del arte cinético en América Latina”, finalizaba la invitación.Así, la idea del viaje tomó forma. Acompañado por su galerista, Mauricio Ceballos, Ravelo aterrizó en La Rural con obras que marcan su camino en el arte cinético.
Acrílicos ensamblados, cristales reflectantes y otras piezas que integran su obra, Fragmentación de la luz y el color se pueden ver en la galería 18 de la feria MAPA (hasta mañana a las 20)Ravelo obtuvo el Premio Nacional de Cultura en la sección de Artes Plásticas, (Venezuela, 2008), y expuso en el Pabellón de Venezuela en la 60ª edición de La Biennale di Venezia (2024). Junto a maestros como Carlos Cruz-Diez, Gego, Carmen Herrera, Jesús Rafael Soto y el mismo Julio Le Parc, marcó los principios del arte cinético, que impregnó de cambios la percepción del tiempo real. “Adiós Julio, llegó la hora de separarnos del arte que nos unía en París”, escribió cuando se enteró de la muerte del reconocido artista argentino. “Hace poco tiempo hablamos para encontrarnos de nuevo pero el tiempo lejano no lo permitió.
Ahora te recuerdo en este escrito dedicado al espacio latinoamericano en París”.Los colores, los pinceles y la energía vibrante de los estudiantes lo ayudaron a llevar las noticias de la tragedia de su país. En Buenos Aires conoció a primos y familiares radicados en la ciudad.
Y se refugió en ellos. “Me acompañan todo el tiempo”, dice el artista de 93 años que aún no sabe cuándo va a poder regresar a Caracas. “El aeropuerto está cerrado todavía”, dice con la voz quebrada. Mientras se registran más de 900 muertos y crece la preocupación por las personas desaparecidas, Juvenal espera noticias y encuentra un poco de alivio entre colegas, galeristas y admiradores. “El arte es un espacio de reconstrucción”, concluye.
Información de La Nación. Edición y redacción: Noticias Today.
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