Las presiones inflacionistas, lejos de moderarse, siguen pesando sobre los mercados. Las semanas pasan y el acuerdo entre EE UU e Irán que permitiría reabrir el estrecho de Ormuz continúa sin materializarse.

A medida que el tiempo avanza y el conflicto se enquista, aumenta la tensión sobre el mercado energético. El riesgo de que el repunte del gas y del petróleo se traslade al conjunto de la economía reaviva las expectativas de subidas de tipos por parte de los bancos centrales.

Con este telón de fondo, el Tesoro mantiene un sólido ritmo de financiación. Una semana después de llevar a cabo la tercera emisión sindicada del año, el organismo que dirige Paula Conthe abre junio con la colocación de 6.481,63 millones de euros en letras a seis y 12 meses.Seguir leyendo