Casi 1.000 muertos y más de 50.000 desaparecidos es el saldo del doble terremoto en Venezuela, a medida que crece la impotencia por la falta de ayuda oficial para rescatar rápidamente a sobrevivientes. Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el miércoles en menos de un minuto dejaron un panorama de devastación.

Cientos de edificios colapsaron, especialmente en La Guaira, una población costera vecina a Caracas donde la población denuncia la escasa presencia del gobierno en las labores de rescate. En La Guaira parece que hubiera caído una bomba nuclear.