Con Adorni en cuenta regresiva, en el Gobierno reformulan la estrategia hacia 2027
Mientras que se agitan las versiones sobre una cuenta regresiva de Manuel Adorni en el Gobierno, dentro de la Casa Rosada ven ya un nuevo horizonte para poder ordenar la política interna de cara al 2027. “Todo se va a ordenar después del Mundial“, afirman voces de peso del espacio libertario. Para los aliados, ponerle punto final a la situación del jefe de Gabinete es casi una condición obligada.
Para el oficialismo, el punto central va a ser la Reforma Política.La semana que viene el Congreso avanzará con los dictámenes de comisión de Asuntos Constitucionales para tratar los pedidos de interpelación y moción de censura, luego de que el oficialismo haya conseguido voltear las embestidas de la semana pasada. Diputados lo tratará el martes a las 15, mientras que el Senado el miércoles a la misma hora.
En el medio, los aliados que colaboraron para bajar el quórum de las sesiones de esta semana mantienen la esperanza que nació desde que comenzaron a presionar contra el jefe de Gabinete: que el Ejecutivo tome la decisión de correrlo a un costado antes de que pueda avanzar el Congreso.Los rumores que crecen en intensidad en la tarde del viernes dicen que es cuestión de días, si no de horas.En ese sentido, desde la Casa Rosada se aceleraron versiones que pudo confirmar El Cronista acerca de novedades sobre el futuro del jefe de Gabinete este fin de semana. Ya los últimos días se desencadenaron cambios con la designación del nuevo vocero, Adrián Ravier, y el desplazamiento de la mano derecha de Adorni, Javier Lanari, en la secretaría de Comunicación.El propio presidente Javier Milei se refirió a la polémica desde Madrid, en una frase que definió los términos de la discusión: si la Justicia lo declara culpable, “lo eyecto de una patada”.
No obstante, el mandatario remarcó, en la misma entrevista, que cree en la honestidad de su funcionario y que su explicación patrimonial le resulta “absolutamente plausible”.En el Gobierno igual no saben dónde poner el límite: si en el procesamiento, que ya descuentan como inminente, o si la eventual condena, que puede tardar años.El escándalo resurgió con fuerza a partir de la declaración jurada patrimonial de Adorni y en los últimos días se detectaron más movimientos de cuentas que expusieron al funcionario: la última es que el ministro compró aparatos para videojuegos con tarjetas de crédito de dos funcionarios que trabajaban para él.Según dio a conocer La Nación, se trató de Laura Daniela Schiuma, directora general de Actividades Presidenciales de la Subsecretaría de Vocería y Comunicación de Gobierno de la Secretaría de Comunicación y Medios de la Presidencia; y de Luis Enrique Aluju, que al momento de la compra era coordinador de Información de Gobierno de la Dirección de Información Pública y Enlace de la Dirección Nacional de Planificación y Seguimiento de Campañas.Hasta hace pocos días la lectura predominante era que Adorni iba a resistir al cargo y que la designación de Adrián Ravier en vocería iba a ser el cambio necesario para retomar la agenda al tiempo que contenían al jefe de Gabinete en un lugar de menor exposición.Ahora, mientras que Milei recibe distinciones en España, el escenario asoma incierto: podría darse en cualquier momento de los próximos días, incluso antes de que el Congreso llegue a pronunciarse, arriesgan de diversos sectores.El desgaste que no logra contenerseSe vaya o no, el daño político ya está hecho y esta semana los humores tanto dentro del oficialismo como en la dinámica con los aliados tuvo coletazos. Por un lado, el bloque de diputados del PRO no dio quórum en la sesión fallida y permitió que la oposición no alcanzara el número necesario para avanzar contra Adorni.La decisión derivó en la renuncia de Esteban Bullrich: el exsenador y exministro de Educación fundamentó su salida en el rechazo a “la protección brindada a Manuel Adorni” que el bloque de Cristian Ritondo ofreció en la sesión fallida de la semana pasada, al no dar quórum para la moción de censura.Sumado a las críticas de Milei a Mauricio Macri en Fundación Faro esta semana, los movimientos profundizaron una grieta dentro del propio PRO y en el Senado, el jefe de bloque del PRO, Martín Goerling, presentó su propio proyecto para interpelar y avanzar en una moción de censura.LLAMATIVA COINCIDENCIA LLA y el Kirchnerismo no dieron quorum para discutir la interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.Desde el PRO vamos a insistir con el proyecto de interpelación que presentamos para citarlo formalmente al recinto y que brinde las explicaciones… pic.twitter.com/IEaOeMhgFF— Martín Goerling (@MARTINGOERLING) June 25, 2026Como contó El Cronista, desde el Gobierno interpretaron esa maniobra como una contra-reacción de Macri por los dichos de Milei y, según deslizaban en los pasillos del Congreso, el envío de los pliegos judiciales del jueves en la previa de la sesión que cayó fue para darle un gesto al expresidente.
La bancada del PRO ese día dio quórum y denunció en redes un “pacto” del oficialismo con el peronismo para voltear la sesión.A ese desgaste externo se suma la tensión interna que protagonizan Adorni y Patricia Bullrich, la jefe de bloque del Senado. La negociación reservada que ella había gestionado para bajar el informe de gestión del 2 de julio y cuidar de que el ministro no tenga que exponerse en el Senado terminó en enojos y reclamos dentro de La Libertad Avanza.Cuando el propio Adorni publicó en redes que estaba “a disposición” del Senado para esa fecha, un gesto que en el oficialismo interpretaron como una jugada que exponía a los aliados antes que a la propia Bullrich. “Fue mala leche”, definieron sobre la maniobra, en una muestra de que la relación entre ambos funcionarios sigue lejos de estar saldada.A Bullrich la escucharon insultar y recriminar que el trabajo legislativo se hace difícil ante la descoordinación. “Él siente que Patricia lo opera”, justifican desde el karinismo.El Mundial como horizonteEn ese contexto, la lectura que circula dentro las filas libertarias combina cálculo político con un diagnóstico de coyuntura inesperado: el Mundial. “Ahora con el Mundial a nadie le importa la política”, sostienen voces del espacio libertario, convencidas de que la agenda futbolística absorbe la atención pública y le da al Gobierno un margen de tiempo que el escándalo de Adorni no le dejaba hasta hace algunas semanas.“Después del Mundial todo se va a ordenar”, resumen, en una apuesta a que la centralidad del caso se diluya en las próximas semanas y que, con eso sumado al receso legislativo y la nueva cara de la vocería, el oficialismo pueda dar borrón y cuenta nueva de cara a las definiciones electorales.
En el medio, la reforma política cobra más protagonismo: la fecha que habían deslizado como límite para aprobarla era agosto, y todavía lo ven posible.Desde el oficialismo no quieren medir el impacto real de la crisis sobre los aliados —la rebelión del PRO, la salida de Bullrich, el quórum que sí dieron los senadores de ese partido, los cambios de estrategia entre una Cámara y la otra— hasta que la reforma política esté sancionada. “Sin saber si va a haber PASO o no, es muy difícil pensar hacia adelante”, aseguraron fuentes del espacio.Hay acuerdo de fondo entre los bloques dialoguistas para avanzar con PAS voluntarias con inscripción previa de electores, asimismo de los cambios pendientes vinculados al Mercosur y a la Boleta Única de Papel, pero en LLA reconocen que no pueden destrabar ese proyecto en medio de la actual exposición mediática. La expectativa es que el escenario se ordene recién para agosto.El armado 2027, en el medio de la crisisLa pausa post-Mundial también es la que el oficialismo necesita para resolver puntos sensibles de su propio armado electoral.
En el universo libertario descartan que Patricia Bullrich vaya a ser candidata a presidenta en 2027, aunque dejan abierta la incógnita sobre si podría disputar la Jefatura de Gobierno porteña, un cargo que la ubicaría en una posición de poder territorial relevante de cara a la pelea con el PRO en la Ciudad.“Los que se cortan solos terminan perdiendo”, analizaron desde el oficialismo en relación a los distanciamientos de la jefe de bloque del Senado, los cuales se volvieron cada vez más frecuentes. Ella por ahora sostiene que apuesta por una reelección de Milei, pero su juego interno sigue siendo explosivo.Esa pelea tiene, asimismo, un capítulo que involucra directamente al liderazgo de Karina Milei.
La secretaria general de la Presidencia y su mano derecha, la legisladora Pilar Ramírez, evitan por ahora acordar con el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, a quien acusan internamente de intentar “robarse” la agenda de La Libertad Avanza y de buscar posicionarse como candidato natural ante una eventual alianza, aprovechando que el espacio libertario quedó debilitado luego de la salida de Adorni de la vocería.Desde el karinismo no tienen intención de que eso suceda, mientras que el macrismo de la Ciudad ve que, con Adorni afuera y las tensiones con Bullrich, el escenario se abre a su favor. “Nunca hicimos un acuerdo con Jorge Macri, la condición para que tengamos alianza con el PRO (en CABA) fue que él no forme parte", defienden. ¿Si no es Jorge, si no es Patricia, y no es Adorni, quién podría ser?El futuro de JefaturaEl nombre que más fuerza ganó para un eventual recambio es el del ministro del Interior, Diego Santilli, valorado por su buen vínculo tanto con el karinismo como con el sector de Santiago Caputo, asimismo de su llegada a los gobernadores.
Podría integrar, como hizo en su momento Guillermo Francos, el área de Interior con Jefatura de Gabinete.El resto de las opciones perdió terreno: Pablo Quirno no tiene el aval pleno de Karina Milei, Federico Sturzenegger no es tan bien recibido por otros ministros, Sandra Pettovello prefiere no dejar Capital Humano y Martín Menem no entra en los planes para no desperfilar la Cámara de Diputados.Cualquiera que se vaya debería tener su reemplazante. “Va a ser alguien del Gabinete, yo creo que tiene que pasar cuando el tema quede atrás”, sostuvieron desde LLA.La decisión, no obstante, sigue dependiendo solo de Milei, que según su entorno preferiría una salida sorpresiva antes que una resuelta bajo presión de tiempos ajenos. El Presidente regresará el sábado de Madrid y los tiempos judiciales no son ajenos: el fiscal Gerardo Pollicita prepara una citación a indagatoria que los aliados dan por inminente: en el Senado sostienen que esa citación iba a salir el jueves pasado.Lo que cambió esta semana es que el sostenimiento de Adorni perdió respaldo tanto entre los referentes de Caputo como entre los de Karina Milei, quienes ya no defienden a Adorni como supieron hacerlo. “Mi apoyo, intacto”, sigue siendo uno de los primeros posteos que aparecen en el perfil de la secretaria General en X: fue el 25 de marzo.
Información de El Cronista. Edición y redacción: Noticias Today.
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