El concejal de Asunción Pablo Callizo (PPQ) denunció ante la Junta Municipal un nuevo esquema de cajas paralelas en la Municipalidad de Asunción, bajo la gestión del intendente Luis Bello (ANR-cartista). La acusación apunta al uso ilegal de la estructura operativa de la Dirección de Vialidad para fines particulares y recaudación clandestina con miras a las elecciones municipales del 4 de octubre.

Una fiscalización realizada por el edil detectó que funcionarios, maquinaria e insumos de la dependencia se utilizaron para pavimentar un complejo deportivo privado. “Son alrededor de 900 m² los que se asfaltaron. Eso equivale a 70 toneladas de asfalto y un perjuicio patrimonial de por lo menos G. 100 millones para la Municipalidad”, aseveró Callizo, fechando las intervenciones los días 3 y 17 de junio.

La denuncia, respaldada con evidencias audiovisuales, detalla que la cuadrilla municipal realizaba estos trabajos en horario de servicio. Según datos recogidos en el sitio, se cobraba de forma irregular G. 350.000 por metro cuadrado pavimentado, un dinero que, según Callizo, no ingresó a las arcas de la Municipalidad de Asunción.

El concejal criticó severamente que, mientras la capital sufre una crisis vial, los recursos públicos se desvíen para beneficio privado. “Aquí tiene que venir el director a dar explicaciones. Quién sabe cuántos otros lugares están asfaltando para los amigos, para la campaña, para tener recaudación extra para el ‘día D’.

Acá hay concejales, directores y candidatos detrás”, sentenció. La gravedad de las pruebas provocó la reacción inmediata del bloque opositor.

El concejal Humberto Blasco (PLRA) presentó una solicitud urgente para remitir todos los antecedentes al Ministerio Público ante la evidente sospecha de hechos punibles contra el patrimonio público. No obstante, la mayoría colorada en la Junta Municipal bloqueó el traslado del caso a la Fiscalía.

Alegando la necesidad de escuchar primero al director de Vialidad, Nicolás Duarte, el oficialismo impuso su número y, por 8 votos contra 6, aprobó únicamente convocar al funcionario para la sesión ordinaria del próximo 1 de julio. Nicolás Duarte, director de Vialidad, arrastra una serie de denuncias previas de parte de funcionarios de su propia dependencia por el supuesto arreo para la campaña electoral del oficialismo.

Pese a ello, el intendente lo sostiene por su parentesco con el concejal Nasser Esgaib (ANR-cartista), de quien Duarte es concuñado. La gestión operativa del director muestra pésimos resultados.

La millonaria recaudación percibida durante los primeros cuatro meses de 2026, más de G. 72.952 millones (US$ 12 millones), en conceptos específicos para conservación de calles, contrastan con el deterioro generalizado de calles y avenidas de la capital. El escándalo coincide con el reciente pedido de la Intendencia al legislativo de una ampliación presupuestaria de G. 3.800 millones para la compra directa de aditivos, arena y piedras asfálticas.

La denuncia del concejal genera fuertes sospechas respecto al destino final de estos materiales. Asimismo de las sospechas de corrupción, Callizo ya había denunciado la pésima calidad técnica en el mantenimiento de las calles.

Según el legislador municipal, las cuadrillas de la Dirección de Vialidad operan bajo las siguientes deficiencias: Este procedimiento técnico deficiente termina destruyendo la inversión de los contribuyentes y reduce la durabilidad de las reparaciones a solo unos pocos días.