Entre Ríos: la soja cerró la campaña con una rentabilidad del 19,8% pese a una caída del 22% en la producción

CAMPANA.— La campaña de soja 2025/26 en Entre Ríos dejó una producción total de 2.695.100 toneladas, lo que representó una caída interanual del 22%. La merma se explicó por una reducción del 5% en el área sembrada y por una baja del 18% en el rendimiento promedio respecto del ciclo anterior.
No obstante, los rindes lograron ubicarse un 12% por encima del promedio de los últimos cinco años, de acuerdo al análisis del SIBER. La inversión total realizada por los productores alcanzó los 448,6 millones de dólares, sin considerar costos de arrendamiento ni comercialización.
A valores de la pizarra Rosario del 1 de junio, la producción generó un valor bruto estimado en 867,3 millones de dólares. Cambio de estrategia productiva Uno de los aspectos más destacados de la campaña fue la modificación en la composición de la superficie sembrada.
Mientras que en el ciclo anterior la soja de primera y de segunda habían ocupado proporciones similares, en esta campaña la soja de segunda pasó a representar el 66% del área implantada y aportó el 64% de la producción total. Desde el SIBER explicaron que este cambio estuvo directamente relacionado con la fuerte expansión del maíz, cuya superficie aumentó en 256.550 hectáreas y desplazó a la soja de primera de lotes tradicionalmente destinados a la oleaginosa.
Precios con altibajos El mercado acompañó la campaña con una marcada volatilidad. Los precios comenzaron el ciclo por encima de los 350 dólares por tonelada en octubre de 2025 y se mantuvieron en esos niveles hasta fin de año. “A partir de enero, la cotización de la soja sufrió una tendencia bajista hasta llegar a los 330 U$S/t, con una leve recuperación en marzo”, aseguraron desde el SIBER.
El punto más crítico llegó en abril, cuando tuvo lugar una fuerte caída durante plena cosecha. Luego, los precios mostraron una recuperación gradual y finalizaron la campaña cerca de los 321 dólares por tonelada.
Pese a esa baja, el valor de cierre resultó 4,5% superior al proyectado por el mercado de futuros antes de la siembra y 18% más alto que el registrado al finalizar la campaña 2024/25. En materia comercial, el informe destacó que, de acuerdo con datos de SIO Granos al 15 de junio, ya se habían concretado operaciones por 960.645 toneladas de soja de la campaña 2025/26, principalmente desde noviembre de 2025.
Esto implica que cerca del 36% de la producción entrerriana ya se encontraba comercializada al cierre del relevamiento. La soja de primera, con márgenes ajustados La soja de primera generó una producción de 957.030 toneladas y un valor bruto estimado en 308 millones de dólares.
No obstante, el derrumbe de los precios durante abril y principios de mayo impactó de lleno sobre la rentabilidad. El rendimiento de indiferencia llegó a superar los 2.400 kilos por hectárea, por encima del rinde promedio provincial de la campaña, lo que dejó en situación de pérdida a muchos productores que debieron vender durante ese período para cumplir compromisos financieros.
Según el informe, los planteos en campo propio lograron resultados positivos, con ganancias promedio cercanas a los 220 dólares por hectárea. Pero al incorporar el costo del arrendamiento, los márgenes prácticamente desaparecieron.
Incluso, en la zona sur de la provincia —que concentra el 42% de la superficie sembrada— las pérdidas rondaron los 203 dólares por hectárea. El papel clave de la soja de segunda El escenario fue muy diferente para la soja de segunda.
Con una producción de 1.738.070 toneladas y un valor bruto estimado en 559,3 millones de dólares, este cultivo mostró rindes 7% superiores al promedio de los últimos cinco años. Durante todo el ciclo, el rendimiento de indiferencia se mantuvo por debajo de los rindes obtenidos, lo que permitió sostener márgenes positivos incluso durante el período de menores precios.
Un resultado final positivo Según el SIBER, al consolidar los resultados de la soja de primera y de segunda bajo un esquema de producción en campos arrendados, la campaña cerró con una rentabilidad promedio del 19,8%. “Este resultado expone el rol fundamental que asumió la soja de segunda, la cual traccionó la economía del sector al registrar beneficios del 30% y lograr amortiguar el impacto de los márgenes nulos o levemente negativos observados en la soja de primera”, subrayó el informe elaborado por la Bolsa de Cereales de Entre Ríos.
Información de El Litoral (Santa Fe). Edición y redacción: Noticias Today.
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