Con el objetivo de “regular” el comercio sexual, el alcalde de Garabito, Francisco González, propuso la creación de un carné para las mujeres que se prostituyen en Jacó. Este documento incluiría su estado serológico respecto al VIH para que los clientes puedan consultarlo y evitar “contaminarse”, según explicó en exclusiva a La Nación.La propuesta surgió a raíz del reportaje De Norteamérica a Jacó: esta es la desvergonzada ruta de la prostitución revelada por quienes la viven, publicado por Revista Dominical, de La Nación.

Luego de la difusión de la investigación, González planteó en el Concejo Municipal abrir una discusión nacional sobre la regulación de la prostitución y las drogas.En la sesión, el jerarca también planteó la creación de una “zona permisiva” de 70 hectáreas en el cantón para estas actividades.Según documentó el reportaje, cada fin de semana Jacó recibe a cientos de visitantes extranjeros, principalmente de Estados Unidos y Canadá, que participan en un circuito de comercio sexual donde se han presentado casos de explotación, incluidos algunos que involucran a menores de edad.La investigación también expone cómo opera la industria del turismo sexual en el cantón y describe un negocio multimillonario que gira alrededor de bares y casinos, que a su vez mantiene vínculos con estructuras del crimen organizado en la zona.Aunque Revista Dominical solicitó la posición del alcalde antes de la publicación del reportaje, González rechazó hablar con este medio en ese momento. Posteriormente, accedió a esta entrevista para explicar con mayor detalle los alcances de la iniciativa que dio a conocer el lunes luego de leer lo expuesto en La Nación.—¿En qué se diferenciaría la propuesta de crear un ‘área permisiva’ para la prostitución en Jacó de lo que ya ocurre en la zona?—Básicamente lo que dije fue que se regulen.

No sé a qué va a llevar esa regulación, pero efectivamente hay que regularlo porque el país incrementó en sida. No sé si es por la prostitución libre que tenemos, pero efectivamente se ha incrementado.“Esa actividad cada vez tiene más mujeres, incluso menores de edad.

Entonces, la regulación podría implicar en que, no sé, pensemos en una revisión de un carné médico y que ese carné únicamente se les dé a las mujeres o a las personas mayores de 21 años.“Son ideas, tampoco tengo la potestad legal para decir que se haga así, pero sé que con una discusión podríamos obtener una corrección a las situaciones que hoy se dan en las calles. O sea, no es que yo estoy abriendo un espacio para que se dé la prostitución; hoy ya la prostitución se da en las calles.“Lo que necesitamos es regularla porque está muy desorganizada y cada día más mujeres ingresan porque, claro, es una remuneración alta; eso es lo que buscan”.—¿Cuál sería el propósito de ese carné?—Identificarlas (a las mujeres que se prostituyen), conocer el estado de salud que tiene.

Por ejemplo, si hay una muchacha de estas que se le detecta que tiene VIH, lograríamos sacarla y tratarla. “(...). Por ejemplo, a los cocineros o a las personas que trabajan en cocina se les pide un carné de manipulación de alimentos para la no contaminación a los comensales.

¿Cómo a una muchacha que trabaja en prostitución se le va a dejar trabajar a la libre?”.—En ese caso, ¿quien debería emitir el carné?—El Ministerio de Salud.— ¿La idea es que los clientes se lo pidan a las mujeres que se prostituyen?—Ajá. Que los mismos clientes, si quieren asegurarse de que están tratando con una persona que esté legal, ejerciendo su profesión, puedan pedirlo.“Yo no sé si es esto; por eso simplemente digo, discutámoslo.

No sé si ha escuchado que es mejor tener al enemigo cerca que lejos. Básicamente eso es lo que buscamos, evitar que cualquier persona salga contaminada (de VIH) y evitar que sea tan fácil estar en esa actividad porque no hay ninguna regulación.“Yo nunca jamás podría decir que estoy recomendando que se haga esto, pero sí tener un control para que no sea tan fácil entrar (...).

Ningún night club podría emplear a ninguna muchacha que no tenga ese carné. imagínate solo eso.—¿Cuál sería el rol de la Municipalidad en cuanto a los carnés? ¿Estaría vinculado con las patentes?—A como lo hacemos hoy, nosotros vamos a inspeccionar un restaurante y a todos los que están en cocina les pedimos el carné de manipulación de alimentos.

Al dueño del restaurante le pedimos el certificado de salud y si hay planta de tratamiento, le pedimos la certificación.“Si vamos a un night club, efectivamente podemos hacer una inspección sobre la patente, sobre el permiso de salud, sobre el carné de los cocineros en manipulación de alimentos y de los carnés de las muchachas en la actividad que ejercen. “Ahora, también podríamos con eso limitar a la persona extranjera que viene ejercer esa actividad a Costa Rica, porque tenemos hasta personas ilegales, otras personas que les dan permiso de refugio, otras que les dan residencia temporal o permanente y están ejerciendo. “Con ese carné podríamos decir a quién se lo damos: solo a costarricenses, a ninguna extranjera, a las extranjeras que se nacionalizan, a las extranjeras que tienen carné de residente o también a las del refugio.“Porque yo me pregunto, nuestro país le da carné de refugio a un montón de personas extranjeras ¿para que vengan a hacer qué? (...). ¿Cómo usted, siendo un país ordenado, le da un carné de refugio a alguien sin especificarle cuál es la actividad que se va a desempeñar?

Y termina vendiendo drogas o siendo prostituta“.—En el supuesto de que una mujer se está prostituyendo y no tiene el carné, pero ustedes hacen una inspección y ella no lo tiene, ¿qué pasaría? ¿Cómo pueden probar que ella se está prostituyendo?—Bueno, ya le digo.

Si está en un night club, diay mujer que está ahí participando incluso podrían hasta tenerla en planilla, porque efectivamente son mujeres que trabajan ahí. ¿Usted cree que las mujeres que están ahí están en planilla o no?

Bueno, es que deberían de estarlo. —¿Y si no lo están?—Están brindando un servicio, bailan, entretienen, no sé cómo las tendrán identificadas en la planilla, pero para mí son trabajadoras del lugar (...). Eso sería ya una responsabilidad de quien contrata el servicio de decirle a la muchacha si tiene carné.“Si él está pagando, él tendría el derecho, o por lo menos la posibilidad, de preguntarle a ella si está certificada, pero hoy no hay un control.

Al cliente ni por la cabeza le pasa preguntarle: ‘¿Fuiste al laboratorio, te hiciste exámenes o qué?’”.—Eso no resuelve la pregunta que le estoy planteando. Si ustedes llegan a hacer operativos, y piden los carnés pero hay mujeres que no lo tienen, no hay manera en que ustedes puedan probar que ellas se están prostituyendo, ¿o sí? —Bueno, yo no soy especialista en investigación ni en esos temas.

Habrá un inspector que se prepara para que atienda esos casos. Yo solo soy alcalde.“Yo no podría decir que tengo todas las respuestas a sus preguntas o a las situaciones que se den en el proceso.

Para eso entrarán personas de diferentes calidades profesionales a determinar cómo se logra identificar a quién se le da (el carné).“Son preguntas muy puntuales que usted me hace que ya le digo, no tengo las respuestas para todos los cuestionamientos o todas las situaciones que se podrían dar. Básicamente, lo que yo sí pongo sobre la mesa es el tema”.—Estamos hablando de night clubs, pero la prostitución también se da en las calles.

¿Cómo es que en las aceras se puede regular?—Hablaremos con expertos a ver de qué manera se puede dar. Por ejemplo, nosotros en Jacó, que sí le puedo hablar de una situación que se está dando y hemos estado trabajando para mejorarla, son las situaciones que se dan en las salas de masajes.

¿Cómo sé yo que es masajista y no es una prostituta? ¿Cómo sé yo que el servicio que está dando es de sexo y no de masajes?“Bueno, hay que buscar la forma (...). (La policía) tendrá que preguntarle a la mujer que esté en la acera si se prostituye o no.

No sé de qué manera, pero estoy seguro que la hay.—¿Usted ha revisado la regulación en torno a la prostitución en otros países? ¿Se ha inspirado en algún modelo internacional? —Claro. —¿Como cuál?—Varios.—¿Podría nombrar alguno?—Juepuchis.

Bueno, en Ámsterdam están en vitrinas (las mujeres), así las eligen. Hay una calle donde los turistas pasan o las personas consumidoras de esa cuestión, de ese servicio, y las eligen como en una tienda.-¿Usted cree que un modelo similar al de Ámsterdam podría funcionar en Jacó? —Habría que tropicalizarlo.

No tenemos la misma educación, no es el mismo turismo. Por ejemplo, no estoy seguro de que allá lleguen los pervertidos gringos que tenemos nosotros acá.—En su propuesta, ¿ha pensado en penalizar al cliente o a la mujer que no cumpla, por ejemplo, con lo del carné?—Es muy similar al carné de manipulación de alimentos.

Si yo tengo una persona en cocina que no tiene el carné de alimentos, me pueden sancionar como propietario del restaurante, porque estoy generando un empleo a alguien que no está capacitado totalmente para ejercer.“Claramente, si la policía llegó a un club y no todas tienen la certificación o no están al día, podría caer una sanción sobre el negocio”.—¿Ha pensado en una penalización sobre los clientes, es decir los hombres, que en este caso son mayoría? —Mirá eso qué vacilón. ¿Sabe que esas mujeres facturan, verdad?

Algunas dicen que facturan bastante bien. ¿Cómo llegan ellas al banco a depositar?

Algunas dicen que venden perfumes y a veces tienen en la cuenta, no sé, póngale $50.000 a pura venta de perfumes, pero no pagaron ninguna factura de venta de perfumes, solo depositaron.“Bueno, cuando ya hacen esa profesión con alguna certificación, deberían de registrarse como prostitutas en el banco para demostrar que su ingreso viene de eso y no tienen que mentir. También todo eso va limitando.“La que no quiere certificarse tendrá que seguir diciendo que vende perfumes.

Y puede ser que el banco le diga: ‘Usted ha venido aquí a depositar durante un año entero por perfumes, pero ahí no tiene ningún pago de factura de perfumes’, la pare y le diga que no puede depositar más plata.“Entonces, les van poniendo trabas como a cualquier mortal que vamos a la municipalidad para una patente, para una soda, y nos piden que esté al día con la Caja (Costarricense de Seguro Social), que esté al día con Hacienda. Eso es un control cruzado que ya se da en otras actividades”.—Pero para los clientes, ¿ha pensando en algún tipo de penalización? —Diay, es que usted se gasta la plata en lo que usted quiera.

¿Cómo yo le voy a regular a alguien como gaste su dinero? Se regula a quien vende.“(...).

No es normal que el que compra tenga alguna regulación de un máximo. Por ejemplo, usted no podría decirle a un cliente: ‘Solo se puede llevar dos, tres no’.

O que en un night club tiene que llevarse una mujer, no puede entrar solo a ver. “Claramente, si alguien compra algo ilegal, pues incurre en esa participación. Pero, sinceramente, no veo que al que compra el servicio se le deba exigir”.—Hay organizaciones defensoras de derechos humanos que plantean que la prostitución existe por los clientes.

En ese sentido, si usted considera que la prostitución en Jacó es una problemática, ¿por qué solamente está pensando en regular una cara de la moneda y no ambas?—Es que el mercado es así. Así está en el mundo.

Usted le pone impuestos al producto. Usted no le pone impuestos cuando llega el comprador.“También seamos realistas, no juguemos de puritanos. (La prostitución) es una profesión o es una actividad de siempre, María Magdalena empezó con esto.

Entonces, hablemos en serio. “No se trata de eliminar la actividad, porque seríamos ilusos; se trata de regularla para que no sea la libre como está hoy. Por ejemplo, debería haber una ley que (indique que) solo se puede practicar esta actividad en lugares cerrados para adultos, no en la calle.“Cuando un policía vea una muchacha de estas por su vestimenta, por la ubicación, por muchas cosas, ahí podría intervenirla a decirle: ‘Mira, no puede estar aquí’.

Y ya cuando la ley se da, téngalo por seguro que el 90% de las personas que lo practican informal van a corregir".—Usted también habló de hacer un área permisiva de 70 hectáreas...—Bueno, las 70 hectáreas es por más casualidad que otra cosa. Fijáte que he estado buscando áreas donde creemos que puede desarrollarse bien la actividad sin afectar a otros sectores.

Las tres fincas que más o menos buscamos son 100- 70 hectáreas aproximadamente. Entonces, cuando estoy exponiendo en el Concejo, pues sí, yo digo que tenemos fincas de 70 hectáreas, no es que ya tenemos una.“Ahorita estamos desarrollando el plan regulador y sí tenemos tres fincas identificadas que tienen aproximadamente esta área.

La verdad vemos con muy buenos ojos hacer un sitio así, donde el condominio va a permitir patentes 24 horas y las actividades que se desarrollen ahí son privadas, como Multiplaza.“(...). Las tres fincas están como a menos de cuatro o cinco minutos del centro de Jacó“.—Si un local no pertenece a estas 70 hectáreas, pero quiere mantener el comercio sexual, ¿qué pasaría con ese local?—A ese local no se le da patente 24/7.

Solamente lo que está marcado en el área. Él tendría que cerrar a las 2 de la mañana, como la ley lo dice.“(...).

Nosotros lo que queremos hacer es que eso no suceda en cualquier parte del cantón, que nosotros definamos un área donde otorgamos la patente 24/7 únicamente a los comercios que cumplan con la legislación, que tienen tres actividades: casino, restaurante y hotel.“Este lugar yo recomendaría que fuera condominio precisamente no de una sola finca (...). Puede que hayan 1.000 espacios condominables, fincas filiales y hayan 1.000 dueños”.—¿La idea es que solo en esta área esté regulada la prostitución?—No, la regulación es en todo el país.

La regulación de las drogas y de la prostitución tiene que darse en un proyecto de ley que debe aprobar la Asamblea Legislativa. Nosotros no tenemos la capacidad de legislar sobre ese asunto.

Nosotros únicamente lo que sí podemos hacer es designar esa área en el plan regulador.—¿Usted tiene algún borrador de esta propuesta para el plan regulador? —No, porque apenas la estamos haciendo. Ahorita no tenemos todavía algo escrito que yo le pueda mostrar a usted.“De hecho nos hicieron correr porque a razón de la noticia que ustedes dan, yo dije: ‘Pues esto es, ya La Nación empezó’.

Nosotros lo íbamos a empezar en algún momento, pero como ustedes la tiraron antes, nos agarraron en el camino.“Ustedes sacan esa nota y nosotros no estábamos listos. Pero sí estábamos trabajando en la ubicación de las fincas, discutiendo la forma de cómo poder presentar esto, porque sabemos que es un tema superdelicado”.—También se han documentado casos de menores de edad explotadas sexualmente.

¿Usted ha conocido o se ha enterado sobre alguno de estos casos?—Han sido comunes las noticias de personas menores de edad en esas actividades y no solamente en prostitución, también en delincuencia. Ahora son los que los narcos eligen para que hagan sicariato.

Es por eso el cuidado que tenemos que tener; no podemos ir dejando esto que ande ahí solito. Tenemos que irle poniendo el mecate corto.—¿Usted como alcalde ha recibido reportes sobre casos de menores de edad prostituyéndose en Jacó?—No, lo que he escuchado sobre menores de edad es lo que se dice, pero nada puntual (...).

Sí es conocido que es usual que usen menores de edad para el ámbito privado. O sea, que la muchacha le llega a la habitación, a la hotel, a la casa, qué sé yo.—¿Ha conocido casos de reclutamiento de niñas en colegios para la prostitución?—No reconozco esto, nunca he tenido una conversación sobre esto con colegios.—¿Tiene algún estimado de cuántas mujeres se pueden prostituir cada fin de semana en Jacó?—No podría decir, sería batear.

Aparentemente vienen de todo el país y de otros países. Sí podría decir que hay muchachas de Nicaragua, de Colombia, República Dominicana, Venezuela y algunos otros países.“No sabría cuánta cantidad específica.

Sí debo decir que he entrado al Cocal un par de veces, para chequear básicamente, y solo en ese lugar podría decir que fácilmente se cuentan 300. Y en la calle, a ojo, yo podría decirle que hay andan ahí 100-150, no sé.“Yo no salgo mucho de noche, menos ahora que soy alcalde, entonces no podría.

Pero soy local, he andado en la calle (...). Uno logra ver que como mínimo, igual que cuando llego a Tamarindo o a Quepos, siempre se ve una por ahí”.“Difícilmente usted vaya a Tamarindo, a Manuel Antonio, a San José centro, a los lugares que tienen ese tipo de actividades, y no haya ninguna.

Incluso, hasta muy de día ya algunas empiezan a trabajar”.