La selección paraguaya cerró su participación en la fase de grupos con un empate ante Australia que dejó sensaciones encontradas en el cuerpo técnico. La Albirroja sumó cuatro puntos y quedó a la expectativa de otros resultados para sellar matemáticamente su boleto a la próxima ronda como uno de los mejores terceros de la competencia.

Luego de el pitazo final, el entrenador Gustavo Alfaro compareció en conferencia de prensa y reflejó con total honestidad el vestuario paraguayo, reconociendo que el objetivo principal era quedarse con el triunfo. “La sensación que me queda es la sensación de sabor a poco; no era el resultado que nosotros queríamos obtener, pero también soy realista y sé que una cosa es la voluntad y otra cosa es la realidad. Una cosa es el deseo y otra cosa es lo que uno puede concretar.

Sabíamos que iba a ser un partido muy difícil, muy complejo, porque no era que nosotros podemos tener determinadas cuestiones que necesitamos y a lo mejor no tenemos o no encontramos para ganarle a este tipo de rivales, sino que este es un rival que le complica, va mejorando su método y cada vez va complicando más la vida a los rivales que tienen que enfrentar”, explicó el estratega argentino. Alfaro no escatimó en elogios para el combinado de los ‘Socceroos’, un rival que ya había plantado cara a las potencias de la zona en las jornadas anteriores y que desnudó las dificultades físicas del compromiso. “Se la complicó a Turquía, se la complicó a Estados Unidos y nos complicó a nosotros también, porque tiene una combinación de fortaleza defensiva con velocidades, con estatura, con envergadura física de prepotencia de juego aéreo, que plantea muchas complejidades en un montón de aspectos.

Es un rival que sabe utilizar los espacios, que sabe utilizar la posibilidad que uno entre en la desesperación y abrirse. En ese sentido también es un equipo que tiene jugadores que están en el top 5 de velocidades máximas que ha mostrado este torneo, como el caso de Nestory Irankunda, el caso de Mohamed Touré o el caso de Jordan Bos”, analizó minuciosamente.

El seleccionador también hizo hincapié en las dificultades tácticas que se presentaron durante los noventa minutos, especialmente por el imponente físico del rival en las pelotas paradas: “Obviamente que no es el partido que uno hubiese querido jugar, o el resultado más que nada, pues el partido se dio como se podía dar, más allá de que sabía que por las cosas que nosotros tenemos y por las cosas que tiene el rival iba a ser complejo. En definitiva eso fue lo que sucedió, porque si encima tenés que sumarle también cuatro jugadores más de un metro noventa y cinco, entonces también se te hace muy difícil el tema de la pelota parada, porque tiene la combinación de buen servicio con mucha prepotencia en juego aéreo; entonces era como que tenés que tener demasiadas casillas atentas, no solamente para tratar de ganar un partido, sino para tratar de controlar y no perderlo”.

A pesar de que Paraguay ahora depende de una carambola matemática muy baja para quedar fuera, el entrenador admitió que conviven con la tensión lógica de no tener el pase asegurado, aunque destacó el lavado de cara del plantel luego de el debut. “Entonces, lamentablemente chocamos contra esta realidad que sabíamos que podía llegar a presentarse, pero bueno, obviamente tenemos que esperar. Tenemos esa incertidumbre de qué es lo que va a pasar, de si vamos a clasificar o no.

Como le dije a los jugadores, nosotros no venimos a empatar el partido acá; yo quería ganar, ellos querían ganar, porque queríamos quedar en la historia de Paraguay y ser el equipo que gane dos partidos en una Copa del Mundo. Pero también a veces, como te decía antes al principio, uno quiere y a veces no puede”, se sinceró.

Finalmente, de cara al futuro de la Selección en el torneo, el DT prefirió ver el vaso medio lleno y valorar la recuperación defensiva que mostraron sus dirigidos en los últimos dos partidos: “Yo soy muy optimista en ese aspecto de que vamos a seguir a la siguiente fase y vamos a seguir participando. Más que nada después del arranque que tuvimos con Estados Unidos, recuperarse en ese aspecto de un golpe tan duro fue muy difícil y, bueno, por lo menos el equipo hace dos partidos que viene mostrando solidez.

Y si bien hay cosas que nos faltan, pues son cosas que nos faltan y nos faltaron siempre, que son las características de mitad de cancha para adelante, el equipo volvió a recuperar la solidez que siempre tuvo. Entonces ahí es donde quedas a mitad de camino y esa sensación que tengo, o sea, por eso no estoy satisfecho con el resultado, más allá de que sí digo que era un rival que sabíamos antes de jugar que era muy complejo”, concluyó.