Los orígenes del milagro Beccacece en el Perú: Del obsesivo del VHS entre combis y menús en el Boys de Sampaoli a vencer a Alemania en un Mundial

Néstor Lorenzo, el “arequipeño”: la historia de la camisa guinda, la estampita peruana que llevó al Mundial y el día que hizo llorar al vestuario de MelgarGianluca Lapadula: ¿Qué jugador ha contratado la ‘U’? El espartano que era titular fijo con Gareca o el ‘9’ que se cuida de las lesionesCasi 40 minutos, cuenta Sebastián Beccacece, debió esperar en la estación de buses a que Jorge Sampaoli lo recogiera luego de un agotador viaje de tres días entre Buenos Aires y Lima.
Llevaba dos bolsos de ropa y casi 72 horas sin bañarse, una billetera con algunos dólares y una agenda en la que había apuntado los números de casa y tomaba nota de cada idea que se le ocurriera sobre lo único que consumía cada minuto de sus días a los 22 años: el fútbol.LEE: Suzanne Huurman: la historia de la única jefa médica de una selección en el Mundial 2026, su paso por Real Madrid y cuál es su estrecha relación con el PerúEra el 2002, la cabellera ya la tenía larga y quizá empujado por la rebeldía natural de la juventud, había decidido llegar a Lima para ser asistente de quien se convertiría en su compañero y amigo por 13 años. “Cuando llegué tuvimos suerte, le ganamos 3-2 a Melgar”, recuerda el ahora entrenador de la selección de Ecuador y recientemente responsable de la histórica victoria del ‘Tri’ sobre Alemania en el Mundial 2026.Entonces eran tiempos difíciles en todos lados. Para Beccacece se constituía el reto de crecer lejos y hacerse un nombre profesional, mientras que para el Sport Boys las circunstancias reducían el día a día a intentos sucesivos de aspirar a milagros con de presupuesto. “Allá tenía que ir a una cabina de internet todas las noches.
Estaba dos horas viajando en combi ida y vuelta para ir al lugar de entrenamiento. A las 10.00 p. m. me conectaba, a las 11.00 p. m. ponía “Pone a Francella”, que lo daban en un canal peruano, y mi vida era eso”, recordaría años después Beccacece sobre su paso por Perú al diario Olé.Se estaba preparando para entrenador y debía hacer el curso por internet luego de pasar el día entrenando.
De chico había sido lateral derecho, pero pronto se dio cuenta de que era muy malo y fue ahí que hizo su primer sacrificio: renunciar a ser futbolista (un deseo de todo niño), pero sin desligarse del fútbol.A los 17 años fue vendedor de artículos de limpieza en el negocio de su padre. Otro sacrificio que le pareció natural.
La vida, sin saberlo, lo estaba preparando con la habilidad de la paciencia. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de depor (@deporcom) No le temía a comer menú ni a regatear los precios en las bodegas y en el mercado.
Su estadía en el Callao era casi un peregrinaje como tantas veces lo ha contado Sampaoli, debido a la situación precaria del equipo rosado que de forma recurrente implicaba el retraso en los pagos.De esa experiencia en la que debía lidiar con la austeridad y el inefable folclore del fútbol peruano, le quedan buenos amigos y gente que lo acompaña todavía hoy, como Martín Bressan, su preparador físico en la selección de Ecuador y hace 24 años compañero en el comando técnico del ‘Hombrecito’ en el Callao.Entregado, apasionado y trabajador; Beccacce era descrito ya cuando era asistente de Sampaoli en Sporting Cristal como un fiel seguidor de la filosofía de Marcelo Bielsa, como alguien que “conocía mejor el sistema incluso más que Bielsa”, afirmaba el ahora analista deportivo Diego Rebagliati en una columna de opinión publicada en El Comercio en 2011.Su paso por el Perú también incluyó el Bolognesi de Tacna, también como asistente de Sampaoli, probablemente la etapa más exitosa previo al mal paso en Sporting Cristal. “Claudio Pizarro (padre) me ofreció quedarme, pero mi compromiso era con Sampaoli”, cuenta.Lima, asimismo, le sirvió de escenario para su primer acercamiento con Marcelo Bielsa. “En 2003, cuando estaba en Perú se potencia esa relación con Bielsa porque seguí haciendo seguimiento a los jugadores argentinos que jugaban en Perú y enviaba los VHS mediante DHL”, cuenta a Olé. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de DT El Comercio (@dtelcomercio) “Cuando Marcelo llega con Argentina, en ese partido que le ganan 3-1 a Perú por Eliminatorias (2004), con Jorge estábamos en Bolognesi de Tacna y fuimos a Lima.
Marcelo nos invita a la concentración y es ahí donde lo conozco personalmente”, relata Beccacece.Cuando Sampaoli y Beccacece cruzaron la frontera rumbo a Chile para dirigir O’Higgins ya habían construido una metodología, una relación profesional y una manera de entender el fútbol que luego conquistaría la Copa Sudamericana con Universidad de Chile y la Copa América con la selección chilena. Existe una anécdota que explica la dimensión de la lealtad entre ambos.
Luego de la salida de Sporting Cristal, Marcelo Bielsa le ofreció incorporarse a su cuerpo técnico. Beccacece expresó que no.
Eligió seguir al lado de Sampaoli porque sentía que era el camino correcto. Hoy, cuando se mueve frenéticamente en la zona técnica de Ecuador durante un Mundial, mientras se trepa a la tribuna para celebrar efusivamente la histórica victoria sobre Alemania, es imposible dejar de mirar atrás y repasar los orígenes de un entrenador que a los 22 años empezó a forjarse como profesional en el fútbol peruano y años después le pelea la superioridad a un rival de élite en una Copa del Mundo.
Información de El Comercio (Perú). Edición y redacción: Noticias Today.
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