El expresidente de la Diputación de Almería y del PP de esa provincia, Javier Aureliano García Molina, cerrará este viernes la ronda de declaraciones de los 43 imputados en el caso mascarillas de esa entidad supramunicipal, que investiga una presunta trama de contratación irregular de obras menores con epicentro en esa institución, entre 2016 y 2021. El juez instructor ve “indicios muy claros y sólidos” de su posible participación, junto con la de sus ya ex número dos, Fernando Giménez, y ex número tres, Óscar Liria, en el “cobro o facilitación del cobro de comisiones”, de esas adjudicaciones supuestamente amañadas.

Al antiguo dirigente popular se le atribuyen presuntos delitos de cohecho, malversación de caudales públicos y blanqueo de capitales.Seguir leyendo