El día después de la aprobación de la megarreforma: gobierno privilegia acuerdos puntuales para la votación en particular

El triunfo obtenido el miércoles en el Senado no modificó el diseño político del gobierno para sacar adelante la megarreforma. Por el contrario, a menos de 24 horas de conseguir la aprobación en general por 26 votos -el mínimo requerido en la Cámara Alta integrada por 50 senadores-, el Ejecutivo reafirmó que enfrentará la discusión en particular con la misma lógica que utilizó hasta ahora: asegurar los respaldos necesarios para cada norma, aunque ello implique privilegiar conversaciones con parlamentarios específicos por sobre acuerdos amplios con los partidos de oposición.La definición quedó en evidencia este jueves.
En entrevista con T13 Radio, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, remarcó que el resultado de la votación demostró que el Ejecutivo ya cuenta con los votos suficientes para continuar la tramitación de la iniciativa y que, si bien continuará buscando respaldos adicionales, la estrategia seguirá centrada en conversaciones individuales con legisladores de oposición.“Las más promisorias son las conversaciones que se han hecho con algunos parlamentarios en particular”, aseveró el secretario de Estado. A su juicio, las negociaciones institucionales con los partidos se han visto entrampadas por las tensiones internas que atraviesa la oposición, lo que, según expresó, termina endureciendo las posiciones oficiales de cada colectividad.“La oposición está tensionada por dentro, porque no todos opinan lo mismo en este tema.
Una colectividad no puede quebrarse con el fin de lograr un acuerdo. Entonces, cuando la colectividad no se quiere quebrar, se tiende a recibir una propuesta que es un poquito más extrema, una propuesta que dificulta avanzar.
Pero en las conversaciones en particular que hemos sostenido con distintos personeros -y creo que van a convencer a los demás de su colectividad- vamos a tener más avance”, remarcó.Aunque Quiroz insistió en que “siempre es bueno tener más apoyo”, dejó en claro que el Ejecutivo no considera indispensable ampliar la mayoría conseguida esta semana. “Quisiéramos más apoyo, lo vamos a ir a buscar, pero que se sepa que los que tenemos son suficientemente buenos”, aseveró.Los dichos del jefe de la billetera fiscal no pasaron inadvertidos en la oposición. Desde ese sector interpretan que, luego de asegurar los 26 votos, el gobierno dejó de tener incentivos para negociar cambios sustantivos al proyecto y optó por construir mayorías circunstanciales para cada etapa de la tramitación.Esa crítica ya había comenzado a instalarse incluso antes de la votación en general.Poco antes de que el Senado iniciara la sesión del miércoles, el ministro Quiroz hizo llegar por escrito la respuesta del Ejecutivo a las propuestas formuladas por los senadores del Frente Amplio.
Tal como estaba previsto, el documento rechazó la totalidad de las modificaciones planteadas por la bancada.Aunque el gesto fue valorado como una señal de formalidad -los parlamentarios recibieron una respuesta fundada a cada uno de sus planteamientos-, en la oposición sostienen que el gobierno nunca tuvo una disposición real a modificar el contenido del proyecto.Ahora la iniciativa volverá a la Comisión de Hacienda para iniciar la discusión en particular y, posteriormente, continuará su tramitación en las comisiones de Trabajo y de Medio Ambiente, donde deberá votarse artículo por artículo.En Palacio explican que la lógica no cambia: si existen espacios para incorporar observaciones que no alteren el corazón de la reforma, habrá disposición a conversar. No obstante, esas conversaciones no necesariamente se canalizarán a través de las directivas partidarias o las bancadas en su conjunto, sino directamente con aquellos legisladores que han mostrado disposición a respaldar aspectos específicos del proyecto.Cuando la iniciativa inició su discusión en la Cámara de Diputados, tanto el ministro Secretario General de la Presidencia, José García Ruminot, como el titular de Interior, Claudio Alvarado, promovían la búsqueda de acuerdos amplios con los partidos de oposición para dar viabilidad política a uno de los principales proyectos del programa de José Antonio Kast.Con el paso de la tramitación, no obstante, la evaluación cambió.
En el Ejecutivo consideran que, la fragmentación de la oposición colabora -hasta cierto punto- en construir mayorías puntuales mediante negociaciones específicas con parlamentarios.Una de las voces más críticas de dicha estrategia ha sido la senadora y timonel PS, Paulina Vodanovic, quien este jueves remarcó, en conversación con Radio BioBio, que “ganar por un voto es un gran fracaso del gobierno”.Pese a ello, el diálogo no está completamente cerrado. La próxima semana el PS debería sostener una reunión con el ministro Quiroz para conocer la respuesta del Ejecutivo a sus propios planteamientos, tal como recibió una respuesta Frente Amplio.Así, durante su visita a La Araucanía, el Presidente José Antonio Kast llamó a no clausurar el diálogo de cara a la discusión en particular e instó a los senadores oficialistas -presentes en la actividad, como Rodolfo Carter y Miguel Ángel Becker- a escuchar las propuestas que puedan formular quienes inicialmente rechazaron la iniciativa.“Nos queda esta discusión por delante en este proyecto relevante.
Así que a los senadores que están aquí presentes les pido que escuchemos con atención las propuestas que podamos recibir de aquellos que no compartían esta idea y que juntos velemos por que esas normas ayuden a sacar adelante a nuestro país”, aseveró el Mandatario.
Información de La Tercera (Chile). Edición y redacción: Noticias Today.
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