El espíritu del ‘Baixinho’ sigue intacto y, cuando se trata de celebrar el futbol, nadie le gana en el terreno de juego... ni en la pista de baile. Romário de Souza Faria, el eterno héroe de la Copa del Mundo de Estados Unidos 1994, volvió a demostrar que los años no apagan su carisma ni su conocida debilidad por la buena vida nocturna luego de que un video de él en un escenario de Miami ya se volvió viral por sus exquisitos pasos de baile.

A Romário no le pesan los 60 años que ya carga sobre los hombros y la gracia de sus movimientos no han envejecido a la misma velocidad de su cuerpo de 1.67 metros que ya está mucho más delgado que en aquellos años en los que fue el delantero más letal del mundo en su paso por el FC Barcelona. Las imágenes no tardaron en incendiar las redes sociales.

En el video se aprecia a un Romário sumamente relajado y alegre, dejándose llevar por el ambiente festivo de la discoteca estadounidense mientras los presentes reaccionan con asombro y euforia con él acaparando las miradas con sus pasos de baile. Con un ritmo inconfundible y esa sonrisa que tantas veces desarmó a las defensas rivales, el actual senador de Brasil dejó en claro que la alegría de la Canarinha se lleva en la sangre, sin importar el paso del tiempo.

La fiesta, y sobre todo el carnaval, tan característico en Brasil, corre por el torrente sanguíneo del ariete que asegura que fue quizá más efectivo que él mismísimo Pelé y que en su carrera perforó en más de un millar de veces las redes en los campos de futbol, aunque no haya un registro oficial que avale sus dichos. Romário siempre defendió la teoría de que ser feliz fuera de la cancha lo hacía rendir el doble dentro de ella.

Décadas después de colgar las botas, esa filosofía de vida continúa intacta. Miami fue testigo de que el Chapulín no ha perdido el toque y que, cuando empiece a rodar el balón en el torneo más importante del planeta, él ya habrá inaugurado las festividades con su inigualable sello brasileño.