Brasil está de fiesta, pero su seleccionador, Carlo Ancelotti, está inmerso en rebajar la euforia desde que la holgada victoria del miércoles en Miami ante Escocia (3-0) le afirmó la primera plaza del grupo C por delante de la pujante Marruecos. Ancelotti está satisfecho con la evolución del equipo desde el flojo estreno ante los marroquíes (1-1).

En la distancia, el no haber perdido ha cobrado valor a ojos del seleccionador y de sus jugadores. Seguir leyendo