POSADAS.— Francisco Adrián Zuachzer fue condenado este jueves a 15 años de prisión por el Tribunal Penal Uno de Oberá, que lo declaró penalmente responsable del delito de homicidio agravado por el vínculo en grado de tentativa, mediando violencia de género, en perjuicio de su expareja, Marcia Mattoso. De esta manera, los jueces Horacio Paniagua, David Milicich y Jorge Villalba fallaron en sintonía con el pedido formulado por el fiscal Juan Pablo Fernández Rissi, quien había requerido la pena máxima prevista para el delito.

Durante la lectura del veredicto, en la sala estuvieron presentes la víctima y varios integrantes de su familia, quienes siguieron atentamente cada instancia del proceso y aguardaron con expectativa la resolución judicial. Luego de conocerse la condena, no se fueron de todo conformes porque consideraron que "es insuficiente", aunque en esa línea admitieron que "al menos durante ese tiempo vamos a vivir más tranquilos".Con el fallo, el tribunal rechazó los planteos de la defensa vinculados a la emoción violenta y a una eventual culpabilidad disminuida del acusado.

Los magistrados consideraron acreditada la responsabilidad penal de Zuachzer en el brutal ataque que puso en riesgo la vida de Mattoso y que, según la acusación, constituyó un intento de femicidio enmarcado en un prolongado contexto de violencia de género.Durante sus alegatos finales, el fiscal Fernández Rissi había sostenido que las pruebas reunidas durante el juicio demostraron sin margen de dudas que Zuachzer actuó con intención de matar. Destacó la gravedad de las heridas provocadas, dirigidas a zonas vitales como el corazón y los pulmones, y aseveró que el ataque fue la culminación de años de amenazas, hostigamientos, maltratos y sometimiento sufridos por la víctima.El representante del Ministerio Público también remarcó que todos los testimonios y elementos probatorios apuntaban en una misma dirección.

Valoró especialmente la declaración de Mattoso y remarcó que el caso encuadraba plenamente dentro de los estándares previstos en las normas nacionales e internacionales sobre violencia contra las mujeres, al considerar que el intento de homicidio fue la expresión más extrema de una violencia de género sostenida en el tiempo.La defensa, en cambio, había solicitado una pena considerablemente menor. El defensor oficial Matías Olivera pidió en primer término que se aplicara la figura de emoción violenta y, subsidiariamente, que se reconociera una culpabilidad disminuida del acusado, planteos con los que buscaba una reducción sustancial de la pena solicitada por la Fiscalía.Para sostener esa postura, Olivera cuestionó la existencia de pruebas documentales sobre las amenazas y agresiones previas relatadas durante el debate y indicó que no existían denuncias formales que acreditaran un historial de violencia sistemática.

Asimismo, argumentó que Zuachzer reaccionó luego de descubrir una supuesta infidelidad de quien consideraba aún su pareja, situación que -según remarcó en su análisis- provocó una alteración emocional que afectó sus frenos inhibitorios y disminuyó su capacidad de autodeterminación al momento del hecho.