Alejandra Vélez El asfalto de Nueva York resguarda el esfuerzo de miles de compatriotas que llegaron con una maleta llena de sueños y recetas tradicionales de Ecuador. En nuestra cobertura por las zonas más dinámicas de la ciudad, nos adentramos en las jornadas de quienes transforman las esquinas en un pedazo de patria.

Detrás de mostradores y carritos de comida, la cultura y la fuerza del ecuatoriano se imponen a los cambios de clima y las largas distancias para salir adelante. Más noticias ‘Cuando vivía Pelé, le gustaba venir acá’, cuenta el chef ecuatoriano de los famosos en Nueva York ¿Qué pasó con Luis Miguel luego de su delicada cirugía en Nueva York?

La Selección de Ecuador reúne y promueve el comercio entre los migrantes en Nueva York Dayana Valle: el impulso del amor y el anhelo del negocio propio Encontramos a Dayana Valle. Ella es una joven guayaquileña que emigró hace tres años acompañada por su hermana, su cuñado y su sobrino. “Oye, Dayana, ¿por qué decidiste venirte?

Oh, pues… Bueno, la verdad… ¡El amor por mi familia!”, confiesa al recordar el motivo inicial que la trajo a la Gran Manzana. Dayana inició como cliente frecuente del establecimiento de comida ecuatoriana y hoy trabaja allí despachando corviches, empanadas, sándwiches de chancho y panes de almidón a 1,25 dólares la unidad.

Dayana despacha alimentos tradicionales con la ilusión de consolidar un establecimiento propio. Foto: El Comercio.

Su trayecto diario es corto y lo realiza a pie, pero sus metas apuntan muy alto dentro de los cinco distritos de Nueva York. “Si uno tiene sueños y tiene metas, uno lo logra. No es toda la vida trabajar y trabajar.

Si uno tiene ya lo que quiere, meterse en un negocio o algo, entonces intentar”, reflexiona con firmeza mientras aspira a regularizar sus papeles y traer a sus padres. El Payaso de Ambato: la resiliencia de un comerciante A unos metros de distancia, la sazón de la sierra ecuatoriana se hace sentir con un particular puesto de comida.

Se trata de un padre de familia originario de Ambato a quien todos conocen cariñosamente como El Payaso, un apodo que arrastra desde los 15 años cuando hacía comedia en los parques de Ecuador. Luego de sufrir fuertes caídas económicas y deudas en su tierra natal, decidió vender sus pertenencias y migrar junto a todo su núcleo familiar.

Los carritos de comida ecuatoriana visibilizan las costumbres de origen andino y costeño en las calles más concurridas de Queens. Foto: El Comercio Junto a los suyos, se levanta todos los días a las 5:00 horas para pelar plátanos y cortar los ingredientes del popular arroz con pollo El Payaso, un contundente plato con huevo, mayonesa, queso y vegetales que se vende por 7 y 10 dólares.

A pesar de contar con este negocio, la nostalgia golpea con fuerza su corazón al recordar sus raíces. “Regresar por qué no, el estar aquí tampoco es felicidad. En lo material o en lo económico sí es felicidad, pero es muy vacío estar, digamos, sin la familia y… todos.

Yo extraño mi tierra, mi casa”, responde con pausas de tristeza y lágrimas sobre su rostro al evaluar la realidad del migrante. Angelo: evolución familiar en redes sociales La herencia comercial de la familia continúa vigente a través de Angelo, el hijo mayor de El Payaso, quien maneja su propio puesto independiente de corviches.

Con 13 viviendo en la ciudad, Angelo decidió dar un paso adelante y adquirir un carrito propio luego de haber iniciado con uno prestado. Su propuesta rompió los esquemas tradicionales al incorporar un ingrediente inesperado para sus clientes. “Nos quedamos con el de pollo, pues les gustó el corviche de pollo”, explica Angelo, quien llega a vender más de 300 corviches diarios a 6 dólares cada uno.

Angelo produce de forma artesanal más de 300 unidades diarias de corviches. Foto: El Comercio Apoyado por la enorme popularidad de su padre, quien cuenta con cerca de 50 mil seguidores en TikTok, Angelo expande el negocio y sueña con registrar la marca familiar a gran escala en Ecuador.

El esfuerzo de estos comerciantes evidencia el despliegue de alta energía que caracteriza a las comunidades con identidad cultural que buscan prosperar sin perder su esencia.