El Congreso aprobó la moción presentada por el Partido Popular (PP) que insta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a someterse a una cuestión de confianza, en medio de los escándalos de corrupción que afectan al Ejecutivo y al PSOE. La iniciativa salió adelante gracias al apoyo de Junts y Vox, con 178 votos a favor, 171 en contra y una abstención.

La moción del PP constaba de cinco puntos, aunque solo se votaron los apartados 3, 4 y 5. El primero pedía la convocatoria de elecciones generales y el segundo la dimisión inmediata de Sánchez, pero no fueron sometidos a votación.

En el punto 3, el Congreso instó al presidente a “considerar la oportunidad de plantear una cuestión de confianza” en caso de no convocar elecciones. Este apartado fue aprobado con 178 votos a favor.

El punto 4 señalaba que la acumulación de investigaciones por corrupción que afectan a responsables políticos nombrados por Sánchez exige que su asunción de responsabilidades se produzca en forma de dimisión. Fue aprobado con 177 votos a favor, 171 en contra y una abstención.

El punto 5 reprobaba la “voluntad de veto” de la Mesa del Congreso, que la semana pasada rechazó debatir una moción similar sobre elecciones anticipadas, argumentando que solo el presidente tiene la prerrogativa de disolver las Cortes. Este apartado fue aprobado con 171 votos a favor, 166 en contra y 12 abstenciones.

La moción se produce en un momento presión sobre el Gobierno, luego de la condena a 24 años de cárcel contra el exministro de Transporte José Luis Ábalos por corrupción, un caso que ha golpeado directamente al PSOE y ha intensificado las críticas de la oposición. Aunque la moción no obliga jurídicamente a Sánchez a someterse a una cuestión de confianza, sí representa un revés político significativo y aumenta la presión para que el presidente se pronuncie sobre su continuidad.

La oposición busca forzar un escenario de elecciones anticipadas o, al menos, un gesto de responsabilidad institucional frente a los casos de corrupción.