El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció este miércoles que Estados Unidos mantiene una “agresión incesante” contra la isla, con el objetivo de privarla de la capacidad de atender las necesidades fundamentales de su población. En un mensaje publicado en X, el mandatario acusó a Washington de atacar las fuentes de ingresos de Cuba, bloquear el acceso a vías financieras, restringir el suministro de combustible y limitar las transferencias de tecnología.

Las declaraciones se producen luego de la decisión de Washington de sancionar a cinco entidades cubanas, tres de ellas vinculadas al conglomerado estatal Gaesa. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, indicó que entre las compañías penalizadas se encuentran dos que generan ingresos mediante la explotación de reservas minerales y metálicas, incluida la empresa estatal GeoMinera.

El bloqueo económico y comercial impuesto por Estados Unidos contra Cuba se mantiene desde hace más de seis décadas. Con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, la política hacia la isla se ha endurecido, con medidas de “cerco y asfixia total”.

La administración Trump ha acompañado estas sanciones con amenazas explícitas. El propio presidente ha manifestado que estaría dispuesto a utilizar la fuerza militar para derrocar al gobierno cubano, lo que La Habana denuncia como una táctica de “genocidio”.

El despliegue militar del Comando Sur de Estados Unidos en el Caribe y las restricciones al suministro de petróleo han agravado la crisis energética de la isla. En los últimos meses, Cuba ha enfrentado un bloqueo multidimensional que afecta servicios esenciales como la electricidad, salud, educación, transporte, alimentos y turismo.