Un día después de la comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados en la que los socios elevaron el tono contra el presidente pero sin dejarle caer aún, la Cámara Baja ha aprobado una moción del PP para instar al presidente a que se someta a una cuestión de confianza que ha contado con los apoyos de Vox, Junts y UPN. A diferencia de la moción que se debatió y votó en el Congreso hace una semana para pedir "asumir responsabilidades" al Ejecutivo, en la que sí que hablaron todos los socios, en esta solo han participado Sumar y ERC.El PP buscaba otro movimiento de las formaciones políticas que sostienen a Pedro Sánchez en la Moncloa y lo ha conseguido de la mano del partido de Carles Puigdemont.

El texto contenía cinco puntos con los que, en esencia, el Congreso carga contra Pedro Sánchez por los casos de corrupción que le rodean y la "parálisis política existente en la actual legislatura". Por esta razón, en primer lugar manifestaban "su deseo mayoritario" de que se convoquen cuanto antes unas elecciones generales, por lo que a renglón seguido pasa a exigir la "inmediata dimisión en bloque del Gobierno".

No obstante la Mesa del Congreso presidida por Francina Armengol decidió vetar ambos puntos. Conscientes de que Sánchez no va a propiciar una cita con las urnas de forma anticipada, los populares han añadido un tercer punto en el que instan al presidente del Gobierno a considerar plantear una cuestión de confianza.

Para evitar el veto de la Mesa del Congreso a este apartado, el PP ha reproducido el párrafo que planteó Junts en una proposición no de ley que el órgano de la Cámara Baja aceptó pero que los de Puigdemont decidieron retirar en febrero de 2025 para evitar entonces la ruptura total con el Ejecutivo. La moción también carga contra la "acumulación de investigaciones" sobre casos de corrupción que "tienen como protagonistas a responsables políticos nombrados y sostenidos de forma directa por el presidente Pedro Sánchez".

Por ello, el Congreso exige mediante la aprobación con 178 votos de este texto que la asunción de responsabilidades de Sánchez debe producirse en forma de dimisión. Tampoco dejan escapar los de Feijóo la oportunidad de volver a cargar contra los vetos de la Mesa del Congreso, con mayoría de PSOE y Sumar, y el último punto de la iniciativa carga contra ello.

Así, la Cámara Baja defiende su libertad para ejercer sus funciones constitucionales legislativas, de control al Gobierno y de orientación política "sin más censuras que la aplicación rigurosa y no arbitraria del ordenamiento constitucional". Y reprueba "la voluntad de veto, tanto por parte del Gobierno como por parte de determinados grupos políticos, del debate de determinadas iniciativas o enmiendas".

Cabe recordar que la Mesa vetó las enmiendas que PP y Junts habían registrado a otra moción para pedir a Sánchez adelantar las elecciones generales. El argumento para tumbar sendos textos fue que constituía una invasión de competencias porque la decisión de adelantar los comicios es competencia exclusiva de la Presidencia del Gobierno.