SANTA FE.— El Gobierno argentino expresó este miércoles su solidaridad con Venezuela luego de los dos terremotos que afectaron la franja norte costera del país caribeño y provocaron una emergencia de gran magnitud. A través de un comunicado difundido por la Oficina del Presidente, la administración de Javier Milei expresó su preocupación por las consecuencias de los sismos y ofreció asistencia humanitaria para colaborar con las tareas de respuesta y recuperación.

La decisión se conoció pocas horas después de que las autoridades venezolanas declararan el estado de emergencia nacional y comenzaran los operativos de rescate en las zonas más afectadas por los movimientos sísmicos, que se sintieron con fuerza en Caracas y otras ciudades del país. Los terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, provocaron derrumbes de edificios, daños en infraestructura clave y numerosas víctimas.

El mensaje de la Casa Rosada En el comunicado oficial, el Gobierno argentino indicó que sigue de cerca la evolución de los acontecimientos y expresó su acompañamiento a la población afectada. “La Oficina del Presidente expresa su más profunda solidaridad con el pueblo venezolano luego de los fuertes terremotos que sacudieron este miércoles la franja norte costera de Venezuela”, indicó el texto difundido desde la Casa Rosada. Asimismo, el Ejecutivo puso a disposición mecanismos de cooperación internacional para asistir ante la emergencia.

Según el comunicado, Argentina está dispuesta a colaborar con la asistencia humanitaria que pudiera requerirse, en coordinación con organismos internacionales especializados en gestión de desastres y ayuda de emergencia. La administración de Milei remarcó que la situación demanda una respuesta conjunta de la comunidad internacional y subrayó el carácter estrictamente humanitario de la ayuda ofrecida.

El pronunciamiento adquiere relevancia en el contexto de las tensiones diplomáticas que han marcado la relación entre Buenos Aires y Caracas durante los últimos años. En ese sentido, el mensaje oficial incluyó una referencia explícita a esas diferencias políticas al señalar que, más allá de las posiciones de ambos gobiernos, la prioridad es asistir a la población afectada por una catástrofe natural de gran escala.

Una tragedia que moviliza apoyo internacional La situación en Venezuela generó una rápida reacción de distintos países y organismos internacionales. Gobiernos de América y Europa comenzaron a anunciar envíos de equipos de rescate, asistencia sanitaria, insumos y ayuda logística para colaborar con las tareas de emergencia.

Estados Unidos confirmó el despliegue de personal especializado en búsqueda y rescate, mientras que México, Ecuador, República Dominicana y El Salvador también informaron el envío de brigadas y recursos para asistir a las autoridades venezolanas. España, por su parte, anunció el envío de un avión militar con especialistas en rescate urbano, personal de cooperación internacional y equipamiento destinado a la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros.

De acuerdo con los últimos balances difundidos por medios internacionales y organismos de emergencia, los terremotos dejaron decenas de víctimas fatales y cientos de heridos, aunque las cifras continúan actualizándose a medida que avanzan las tareas de rescate. La Guaira aparece como una de las zonas más afectadas, con múltiples edificios colapsados y severos daños en infraestructura pública y privada.

Las autoridades venezolanas mantienen desplegados equipos de protección civil, fuerzas de seguridad y personal sanitario en distintos puntos del país. Paralelamente, continúan las inspecciones estructurales y la búsqueda de personas desaparecidas en áreas donde se registraron derrumbes.

En el tramo final de su mensaje, el Gobierno argentino transmitió su acompañamiento a las familias afectadas y destacó la labor de quienes participan en los operativos de emergencia. El comunicado también reconoció el trabajo de los rescatistas, bomberos y agentes de protección civil que intervienen en una de las mayores catástrofes naturales registradas en Venezuela en las últimas décadas.

La oferta de asistencia formulada por Argentina se suma así a una amplia red de apoyo internacional que inició a movilizarse luego de los terremotos, en un contexto en el que las necesidades humanitarias continúan creciendo mientras avanzan las tareas de rescate y evaluación de daños.