El nuevo y más emotivo show de La Tarumba: ¿cómo las acuarelas de Pancho Fierro y los personajes invisibles de Lima inspiraron “Airosa”?Inclusión laboral en Perú: cómo personas con autismo o discapacidad cognitiva acceden al empleo formal y construyen una vida con propósitoCorre Conmigo 5K: inclusión en marchaAunque existen leyes que protegen los derechos de las personas con discapacidad y de las personas neurodivergentes, muchas desconocen cómo hacer valer esos derechos o se enfrentan a obstáculos que pasan inadvertidos para el resto. Un ejemplo es el de un joven con autismo que trabaja en un supermercado de Lima: cumple su jornada como cualquier otro empleado, pero no sabe cuánto gana porque el salario es administrado directamente por su familia, algo que no ético ni legal.

Historias como esta han inspirado la creación de JustaMente, un podcast lanzado hace solo un par de meses y que busca acercar información legal sobre derechos, inclusión y acceso a la justicia a quienes más la necesitan.MIRA: Roblox: lo que debes saber del juego que captura la atención de los niños y que ha llegado hasta a las aulasDetrás de JustaMente están Daniela Beisaga, Sara García y Victoria Ángeles, estudiantes de Derecho de la PUCP. La idea del podcast nació en el curso Sistema de Justicia y Fundamentos Constitucionales del Derecho, dirigido por Javier Alonso de Belaúnde, donde comenzaron a reflexionar sobre las barreras que enfrentan distintos grupos para acceder a la justicia.

De esas discusiones surgió una pregunta que marcaría el rumbo del proyecto: ¿qué ocurre cuando los derechos existen, pero quienes más los necesitan desconocen cómo ejercerlos? La búsqueda de respuestas las llevó a interesarse por la realidad de las personas con discapacidad intelectual, discapacidad psicosocial y neurodivergencia.Al investigar, descubrieron que el problema no era, necesariamente, la ausencia de leyes, sino su acceso o la falta de información. “Sí existen normas.

El problema es que están dispersas en todo el ordenamiento y escritas en un lenguaje muy técnico, pensado para especialistas”, señala Sara García. “Para cualquier persona que no es abogada puede ser bastante difícil entenderlas”.Así nació la idea del podcast, como un espacio donde abogados especializados explicaran problemas concretos a partir de historias reales, en un lenguaje accesible para cualquier oyente. El caso del joven del supermercado, de hecho, terminó convertido en uno de los primeros episodios, y sirvió para explicar conceptos como autonomía económica, apoyos legales y capacidad jurídica. “Nos enteramos de que no sabían cuánto ganaban y que cuando querían disponer de ese dinero sus familias tomaban decisiones por ellos”, recuerda García.JustaMente ha sido posible gracias a que las alumnas ganaron el Desafío Pro Bono, una iniciativa de la Alianza Pro Bono (ver recuadro) que promueve soluciones jurídicas con impacto social entre estudiantes universitarios.

Gracias a ese reconocimiento, las creadoras de JustaMente pudieron concretar el podcast, acceder a abogados especializados que hoy participan en los episodios y ayudan a traducir conceptos jurídicos complejos a situaciones de la vida cotidiana. El respaldo de la organización también permitió fortalecer la propuesta y ampliar el alcance de un proyecto que nació dentro de las aulas universitarias.Un podcast fuera de lo comúnCada episodio parte de una situación cotidiana para responder preguntas que podrían surgir en la vida diaria.

¿Qué ocurre si una persona con discapacidad es discriminada durante una entrevista laboral? ¿Puede participar en decisiones patrimoniales?

¿Tiene derecho a heredar? ¿Qué ajustes razonables debe garantizar una universidad para estudiantes neurodivergentes?

Para responder, las estudiantes convocan a abogados especializados que explican cada tema con ejemplos prácticos, de modo que cualquier persona pueda identificar un problema, reconocer sus derechos y entender qué caminos existen para exigir su cumplimiento.Llegar hasta ahí no fue sencillo. Ninguna de las tres tenía experiencia previa en producción de contenidos. “No teníamos realmente una base sobre cómo se producía un podcast o cómo se editaba cada episodio”, admite Daniela Beisaga.

El aprendizaje llegó por el camino largo: tutoriales de YouTube, pruebas constantes, jornadas enteras de edición. A la investigación jurídica se sumaron nociones de storytelling, grabación y comunicación digital, y antes de publicar cada episodio compartían los guiones con amigos ajenos al derecho para comprobar si el contenido realmente se entendía.La elección del formato tampoco fue casual.

Victoria Ángeles cuenta que se inspiraron en producciones narrativas como Radio Ambulante y La Oruga, donde historias complejas se cuentan de forma cercana y comprensible. “Nos pareció interesante porque nosotras también íbamos a transmitir información compleja”, señala. El podcast tenía asimismo una ventaja práctica: podía escucharse en cualquier lugar, mientras alguien viajaba en bus, caminaba o hacía tareas domésticas.

Frente a los documentos extensos y el lenguaje lleno de tecnicismos, el audio les permitió tender un puente más directo entre los especialistas y las comunidades a las que querían llegar.Hoy JustaMente tiene cuatro episodios publicados y otros cuatro en camino. Asimismo de Spotify, mantiene presencia en redes sociales, donde recibe comentarios de asociaciones vinculadas al autismo, el síndrome de Down y otras comunidades interesadas en el tema.

Para García, la mayor satisfacción ha sido comprobar que el proyecto ya tiene vida propia. “Lo más bonito ha sido verlo ejecutado. Abrir Spotify, encontrar estos episodios y escucharlos”, afirma.

Daniela Beisaga lo resume de otra forma. Después de meses de investigación, grabaciones y aprendizaje autodidacta, siente que el proyecto le recordó por qué eligió estudiar Derecho. “En la universidad nos enseñan normas, jurisprudencia y teoría”, reflexiona. “Pero el derecho cobra sentido cuando genuinamente llega a las personas que lo necesitan”. //