El calor aprieta cada año más y, en consonancia, también lo hace la vigilancia de Inspección de Trabajo y Seguridad Social sobre los efectos laborales de este fenómeno climático. El organismo inspector ha incrementado en los últimos años su atención a los incumplimientos empresariales relacionados con las altas temperaturas, según datos provistos por el Ministerio de Trabajo a EL PAÍS.

Crecen las actuaciones de Inspección y, de la mano, lo hacen las sanciones y los importes con los que se castiga a las empresas, que pasan de 706.000 euros en el verano de 2022 a 1,56 millones en el mismo periodo de 2025.Seguir leyendo