Este es el pueblo de Colombia conocido como "la capital del sombrero vueltiao": ¿cómo ir?

Visitar Tuchín es una oportunidad para descubrir la historia detrás de esta artesanía, conocer a quienes la elaboran y recorrer un territorio donde la tradición sigue tejiéndose todos los días.Visitar Tuchín no solo significa comprar un sombrero, es una oportunidad para acercarse a la historia viva de la cultura zenúYULiETH RINCONEs probable que lo haya visto alguna vez. Tal vez en la cabeza de un bailarín de cumbia, en una presentación folclórica, en un concierto donde un artista lo recibe como símbolo de Colombia o incluso en una tienda de artesanías.
Con sus característicos colores blanco y negro, el sombrero vueltiao es una de las piezas más reconocidas de la cultura colombiana y un verdadero emblema nacional.No obstante, detrás de cada sombrero hay mucho más que un accesorio. Hay una tradición indígena transmitida de generación en generación, largas jornadas de tejido y una historia profundamente ligada al departamento de Córdoba.
Si está buscando una experiencia auténtica, debe viajar hasta Tuchín, el municipio conocido como la capital mundial del sombrero vueltiao.¿Por qué Tuchín es conocido como la capital del sombrero vueltiao?Para entender, es necesario remontarse varios siglos atrás, hasta la cultura zenú, una de las civilizaciones indígenas más importantes que habitaron el Caribe colombiano. Según explica Edinson Ramos, capitán de la comunidad del cabildo menor Nueva Vida, perteneciente al Resguardo Indígena Zenú de San Andrés de Sotavento:“Esta artesanía es mucho más que un objeto decorativo o una prenda de vestir: representa la historia, los conocimientos y la identidad de un pueblo que ha conservado sus tradiciones a lo largo del tiempo”, aseveró.Su origen se remonta a los territorios zenúes ubicados entre los actuales departamentos de Córdoba y Sucre, especialmente en la región del río Sinú.
Aquí, desde tiempos prehispánicos, los habitantes de estas tierras utilizaban sombreros elaborados con fibras naturales para protegerse del sol durante las labores agrícolas, particularmente en los cultivos de maíz. De hecho, piezas arqueológicas conservadas en museos nacionales e internacionales evidencian que este tipo de sombrero ya hacía parte de la vida cotidiana de los zenúes mucho antes de la llegada de los españoles.“Desde pequeños se les enseña a los niños el valor de nuestra artesanía.
Los docentes, las madres de familia, los sabedores y las sabedoras les inculcan la importancia de conservar este legado porque es parte de nuestra cultura y también de nuestro sustento”, explica Ramos.La materia prima que da vida a esta tradición es la caña flecha, una planta nativa de la región cuyas fibras son cuidadosamente seleccionadas, procesadas y transformadas por los artesanos. El trabajo comienza con la recolección de las hojas, que luego son raspadas, cocinadas y secadas para obtener fibras resistentes y flexibles.
Algunas conservan su color natural, mientras que otras son teñidas de negro mediante técnicas tradicionales que emplean barro y elementos vegetales. A partir de allí inicia el delicado proceso de tejido, que puede tomar desde varios días hasta varias semanas, dependiendo de la calidad y complejidad de la pieza.Según Ramos, quien guía a los visitantes por la comunidad mientras explica la historia y el valor cultural de esta artesanía, cada sombrero se elabora mediante trenzas de distintos niveles de finura.
Entre mayor sea el número de fibras entrelazadas, más fino, flexible y valioso será el resultado final. “Los ejemplares de mayor calidad pueden incluso doblarse por completo sin perder su forma original, una característica que los ha convertido en piezas altamente apreciadas dentro y fuera de Colombia”, expresó.De hecho, la importancia cultural de esta pieza ha sido reconocida oficialmente en varias ocasiones. En 2004, el Congreso de la República la declaró Símbolo Cultural de la Nación y estableció el 18 de junio como el Día Nacional del Sombrero Vueltiao.
Años más tarde, el Parlamento Andino también lo reconoció como un referente cultural y artesanal de la región.Uno de los principales objetivos de las comunidades es que los viajeros adquieran sus productos directamente de quienes los elaboran. De esta manera se apoya la economía local y se garantiza la autenticidad de cada pieza.Leidy Barbosa Ramírez¿Qué hacer en Tuchín?El principal atractivo de Tuchín es, sin duda, todo lo que se teje alrededor de la caña flecha.
Asimismo de los tradicionales sombreros vueltiaos, los artesanos elaboran bolsos, carteras, manillas, billeteras, abanicos y una amplia variedad de productos que reflejan siglos de conocimiento transmitido de generación en generación. Por eso, una de las experiencias más recomendadas es visitar directamente las comunidades artesanas y observar cómo una fibra vegetal se transforma en una de las expresiones culturales más representativas de Colombia.Muy cerca del centro del municipio se encuentra el Centro Artesanal Mexión, considerado uno de los lugares más visitados por los turistas.
Allí no solo es posible adquirir artesanías elaboradas por sus creadores, sino también conocer la historia del sombrero vueltiao y el significado que esta tradición tiene para la cultura zenú.Eso sí, para quienes desean profundizar en esta experiencia, tanto en Tuchín como en el vecino municipio de San Andrés de Sotavento se ofrecen recorridos y talleres donde los visitantes pueden aprender los principios básicos del tejido en caña flecha de la mano de los propios artesanos.De acuerdo con Destino Córdoba, entre las actividades más recomendadas están las visitas a patios y talleres familiares, el conocimiento del proceso artesanal del sombrero vueltiao, la interacción con portadores de tradición, los recorridos por el casco urbano y los espacios comunitarios zenúes, así como las zonas rurales donde se cultiva la caña flecha.Otra alternativa es recorrer algunos de los cabildos indígenas, espacios donde es posible conocer de primera mano la cosmovisión zenú, sus costumbres, sus relatos y la importancia que tiene la artesanía dentro de la vida comunitaria.La experiencia también pasa por la gastronomía. Durante la visita podrá probar platos tradicionales como el mote de queso, el bocachico frito, el sancocho de pescado, preparaciones con carne de res, asimismo de bebidas típicas como la chicha y el masato, que siguen formando parte de la identidad culinaria de la región.De hecho, en San Andrés de Sotavento, otro de los territorios fundamentales en la tradición del sombrero vueltiao y de la cultura zenú.
Este municipio ofrece una combinación de patrimonio cultural, naturaleza y paisajes rurales que complementan perfectamente la visita.Entre sus principales atractivos destaca el Museo Zenú José Dolores Paternina, un espacio que conserva piezas arqueológicas, objetos tradicionales, herramientas ancestrales y relatos que ayudan a comprender la historia de este pueblo indígena. También se puede visitar el Parque del Sombrero Vueltiao, un homenaje a la artesanía que ha dado reconocimiento internacional a la región, así como el tradicional Parque Simón Bolívar, conocido por los habitantes como el Parque de la Babilla.Para quienes disfrutan de los espacios naturales, una de las paradas recomendadas es el balneario Las Peñitas, ubicado en la vereda San Gregorio.
Sus aguas frescas y el entorno natural lo convierten en uno de los lugares preferidos para refrescarse durante los días más cálidos. Otra alternativa es el Cerro Tofeme, una elevación ubicada en territorio zenú que, asimismo de ofrecer vistas panorámicas de la región, está rodeada de leyendas y relatos que forman parte de la tradición oral de sus habitantes..Leidy Barbosa Ramírez¿Cómo llegar?
Llegar a la cuna del sombrero vueltiao es relativamente sencillo desde las principales ciudades de la región Caribe. Tanto Tuchín como San Andrés de Sotavento se encuentran en el suroriente de Córdoba y pueden visitarse en un mismo recorrido debido a su cercanía.Desde Montería, el trayecto hasta Tuchín toma entre una hora y media y dos horas por carretera.
La ruta más utilizada sigue la Troncal de la Sabana en dirección hacia Cereté y Ciénaga de Oro, para luego continuar por la vía que conecta con Chimá, San Andrés de Sotavento y Tuchín.Quienes prefieran viajar en transporte público pueden tomar buses o vehículos de servicio intermunicipal desde la Terminal de Transportes de Montería, con rutas que conectan directamente con San Andrés de Sotavento y Tuchín.👀🌎📄 ¿Ya está enterado de las últimas noticias del turismo en Colombia y en el mundo? Lo invitamos a verlas en El Espectador.
Información de El Espectador (Colombia). Edición y redacción: Noticias Today.
Ver publicación original ↗
💬 Comentarios (0)
Iniciá sesión o creá tu cuenta para comentar.