SAN CARLOS.— Luego de el letal episodio en un colegio de San Cristóbal, Santa Fe, en el que un chico entró con una escopeta, abrió fuego a mansalva y mató a un compañero de 13 años, el peligro de un nuevo tiroteo en una escuela y la existencia de grupos en redes sociales en los que abrevan adolescentes dispuestos a desatar una masacre activaron alertas en el sistema de inteligencia criminal de todo el país.En ese contexto, la Dirección de Contraterrorismo de la Policía Bonaerense, durante un monitoreo de publicaciones en la web, detectó un posteo de Instagram en el que un adolescente mostraba cómo sacaba un revólver de una riñonera colgada del manubrio de una bicicleta. Luego se vio otro video en el que disparaba con esa misma arma en un polígono.

Finalmente apareció otro video, que ahora se viralizó: el mismo chico practicaba tiro táctico con una escopeta sobre siluetas montadas en el jardín trasero de una vivienda.Los detectives policiales georreferenciaron la información y establecieron la coordenada del domicilio del autor de los posteos. En las últimas horas allanaron una casa de la ciudad de La Plata en la que el menor, de 16 años, estaba con sus padres.

Los efectivos encontraron allí un impactante arsenal: 25 armas cortas y largas y más de 6700 municiones de todo tipo de calibre.Tanto el menor como su padre fueron notificados de la imputación por intimidación pública en una causa abierta en el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil del Departamento Judicial La Plata, según comunicó el medio El Día, de la capital provincial. La investigación inició el 12 de mayo pasado durante una mesa de análisis sobre eventos de tiroteos en establecimientos educativos, un espacio de trabajo conjunto entre áreas especializadas en cibercrimen y la Dirección de Contraterrorismo de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado.

En esa rueda de análisis se abordó la detección de las publicaciones de Instagram en las que se veía al menor en distintas situaciones vinculadas con el uso de armas, incluso una potencialmente más peligrosa, porque incluía una escena en la que se lo veía sacar un revólver de grueso calibre de una riñonera colgada de una bicicleta.En otro video se lo veía realizando prácticas de tiro táctico en un escenario preparado con obstáculos y blancos, e incluso con publicidades de empresas vinculadas a la fabricación de armas. En la grabación se ve a un adulto, de espaldas, que filma el desempeño del menor en los disparos.Finalmente, la Justicia autorizó un allanamiento en una vivienda de la localidad platense de San Carlos.

Allí se secuestró un teléfono celular, una remera similar a la que se veía en los videos viralizados y una gran cantidad de armas y municiones.Había escopetas semiautomáticas, de repetición y de tiro a tiro; pistolas semiautomáticas, revólveres y carabinas de diferentes marcas: Glock, Beretta, Benelli, Ruger, Smith & Wesson, Sig Sauer, Bersa, Tanfoglio y Walther, entre otras. También, 4217 cartuchos calibre 12/70 y 2487 proyectiles de calibres .357, .40, .45, .44 Magnum, .380, .25, .32, .22, 9 milímetros, .38 y 16, según se comunicó.En el lugar se encontró asimismo un equipo de recarga de municiones.