La indignación y preocupación por las implicaciones de la reunión con una delegación talibán organizada el martes por la Comisión Europea en Bruselas para discutir cómo deportar a migrantes a Afganistán no cesa. El comisario de Interior y Migraciones, Magnus Brunner, ha asegurado que en el controvertido encuentro no se realizaron “concesiones” a los representantes del régimen islamista, que aseguran, no obstante, que se habló sobre la “reanudación de los servicios consulares”, como acaba de hacer Alemania y, fuera del espacio comunitario aunque dentro de Europa, también Noruega, hace ya un año.

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