Magneto en Costa Rica: las canciones siguen siendo jóvenes, ellos no (y eso está bien)
Recordemos la época en la que aprenderse una coreografía de Magneto era casi una obligación social. Los años 90 nos bombardearon con pop de color rosado, romántico, juvenil y muy bailable, y Magneto era referente para una chiquillada que entre Vuela vuela y La puerta del colegio desgastaba la voz y los movimientos.Fue una época de discos rayados por exceso de uso, de cuadernos forrados con fotos de Alan o Mauri, que los más fans recortaban de las revistas.
Fueron tiempos en que las canciones eran escritas con pasión y parecían tener un solo y noble objetivo: alborotar las mariposas del primer amor.Más de 30 años después, aquella chiquillada ya no lo es. Son madres, padres, profesionales, personas que pagan recibos y que a veces sienten que los años pasaron demasiado rápido.
Pero este viernes 26 de junio habrá un pequeño momento para revivir aquellos buenos viejos tiempos, con el concierto que presentará la agrupación mexicana en Costa Rica.Parque Viva será el escenario para revivir coreografías y coros pegajosos. Para gozar al máximo de la juventud que añoramos con unos amigos que también crecieron con nosotros.
Los de Magneto ya no tienen 20 años, pero entre canas y mucha más experiencia, la esencia está firme, el baile asegurado y el amor por sus fans más que comprobado.El reencuentro tendrá algo más profundo que la nostalgia: será el enlace entre una generación que creció con sus canciones y unos artistas que aprendieron a mirar ese pasado con otros ojos.“Yo creo que, afortunadamente, los magnetos estamos en el mejor momento de nuestra vida y vivimos la gira desde un lugar como hermanos de vida. La gratitud es distinta”, afirmó Mauri Stern, durante una entrevista con La Nación.La diferencia, explicó, no está en las canciones.
Está en la forma de vivirlas. “Cuando tienes 18 o 20 años, no digo que sientes que te mereces todo, pero bueno, nos llegó el éxito en ese momento y lo disfrutábamos, pero desde un lugar de trabajo y de casi de merecimiento adolescente”, expresó el cantante.Hoy, aseveró, la experiencia es completamente distinta. Con él estuvo de acuerdo su compañero Tono Beltranena, quien expresó que la madurez tiene mucho que ver en el cómo afrontan ahora los escenarios y la música.Quizá por eso, los conciertos de Magneto ya no se parecen tanto a los de los años 90 y eso está bien.
Las canciones son las mismas, pero lo que cambió fue la vida de quienes las interpretan.“Hoy en día tú te vas a un concierto y escuchas Vuela vuela, Para siempre, Malherido, La puerta del colegio o 40 grados y es una emoción la que vivimos (...) Es una emoción tan grande que se nos llena el corazón de felicidad”, relató Stern.Los años pasan y pesan, y eso lo tienen muy en claro los magnetos; pero eso no quiere decir que en medio de dolores de espalda o de rodillas no lo dejen todo en el escenario.“Es un esfuerzo significativo. Si fuera por la parte física que hubiéramos perdurado en el tiempo y no por las canciones, creo que estaríamos en otro lugar (...) Antes había baile y un concepto, y la vitalidad la tenemos, lo damos todo; no obstante, tenemos claro que el público lo que quiere es ir a escuchar las canciones y cantarlas con nosotros”, agregó Tono.Magneto y el paso del tiempoHace 10 años regresaron a los escenarios; desde entonces Magneto no ha parado de hacer giras y dar conciertos por toda Latinoamérica.
Desde esa perspectiva es que han observado algo que jamás imaginaron cuando comenzaron sus carreras: un público que ha madurado con ellos, pero otro que se ha sumado a su historia en el camino.“Nuestra generación lleva a sus hijos a los conciertos. Los shows están llenos de papás, mamás y adolescentes”, aseveró Mauri, visiblemente emocionado por esa imagen que tiene algo de círculo perfecto.Los hijos conocen, bailan y cantan las canciones; muchas veces sin asociarlas incluso a los rostros de quienes las hicieron famosas. “Hay quienes cantan Vuela vuela y no saben quiénes somos nosotros”, comentó Tono entre risas.En esa línea, Magneto no se queda en el recuerdo noventero pretendiendo que nada ha cambiado.
Ellos eligieron otro camino: el de la aceptación y el de sacarle el mejor provecho al paso de los años.“Hay que entender que ya no tenemos 18 o 20 años, pero le echamos todas las ganas. Somos la mejor versión que podemos ser el día de hoy (...) Habrá quien diga: ‘Ay, a Mauri se le cayó el pelo o ya no baila como antes’; pero les estoy dando mi 100%”, expresó Mauri.Esa frase podría explicar el porqué, tres décadas después, Magneto sigue llenando recintos en todo el mundo.
Porque a estas alturas no se trata de perseguir la juventud perdida, sino de celebrar lo que sucedió, lo que ocurre y lo que ocurrirá.En ese crecimiento, el descanso es necesario. Tono anunció que después del show en Costa Rica viajarán a Lima, Perú, para dar su último concierto de esta etapa. “Es necesario.
Nos adoramos, nos amamos, somos una familia muy unida; pero creo que en el tema laboral necesitamos definir qué va a ser de Magneto para los próximos años”, comentó Tono con seguridad.EntradasLos tiquetes para el concierto de Magneto en Parque Viva están a la venta en el sitio www.eventcr.com.Los precios son:Vuela vuela: $107.49Para siempre: $44.78Tono dejó claro que Magneto ha sido su prioridad siempre, pero esto ha hecho que algunas responsabilidades personales hayan quedado en segundo plano y que es momento de atenderlas.Antes del adiós (que no será definitivo) y más allá de la nostalgia, cuando en Parque Viva vuelvan a sonar los acordes de Vuela vuela, Costa Rica no solo verá a cinco artistas intentando revivir los noventa, sino a cinco hombres que entendieron que crecer también es parte del espectáculo.
Información de La Nación (Costa Rica). Edición y redacción: Noticias Today.
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