“A todas horas comía, había seguido toda clase de dietas para bajar de peso, pero no me resultaron y cada vez engordaba más. Hasta que un día decidí ‘amarrarme’ y pude dejar de comer”, es el testimonio de Giselle Campos, paciente del Hospital San Juan de Dios que se sometió a la “dieta del alambre”.Este régimen consiste en alambres que unen dientes superiores e inferiores para impedir abrir la boca y así poder consumir solo líquidos, lo que provoca que la persona pierda peso rápidamente.En mes y medio, Giselle perdió más de 30 libras, las 15 primeras en un periodo de 14 días, y las últimas 10 en solo una semana.“Cuando inicié el tratamiento pesaba 174 libras, y ahora, 140.

Mi peso normal es de 130 libras”, explicó.Aseveró que no solo decidió amarrarse la mandíbula por estética sino por salud, pues tenía “principios de azúcar en la sangre”.“Cuesta acostumbrarse a andar con alambres puestos y no poder abrir la boca todo lo que uno quisiera. Al hablar, la voz sale por entre los dientes poco clara, más bien confusa”, aseveró.En las mañanas, ingiere (con pajilla o cuchara) media taza de café o té con leche sin azúcar, y jugo de naranja u otra fruta.

Al almuerzo, come legumbres y dos onzas de carne o su equivalente, todo licuado. En la noche, huevo duro licuado con caldo de frijoles o carne, y café con leche.De las 80 personas que han sido tratadas con este régimen, solo cinco son hombres.La curiosidad: Filmación de ‘Robin y Marian’Los actores ingleses Sean Connery y Audrey Hepburn durante el rodaje de la película “Robin y Marian”, que trata sobre el caballero Robin Hood.