Con el inicio de las vacaciones de invierno, las condiciones en las rutas chilenas se vuelven mucho más extremas. Conducir bajo la lluvia, la nieve o la escarcha exige una preparación rigurosa del vehículo y el abandono definitivo de viejas costumbres que, lejos de ayudar, dañan la mecánica y el bolsillo.El mito más arraigado es la supuesta necesidad de calentar el motor en ralentí durante varios minutos en las mañanas frías. “La ingeniería automotriz ha evolucionado a pasos agigantados.

Muchas de las prácticas que aplicábamos hace una década hoy resultan contraproducentes”, advierte Esteban Durán, Technical & Quality Manager de Geely Chile. El experto explica que en los autos modernos con inyección electrónica esto genera una combustión incompleta y acelera el desgaste de las piezas.

En su lugar, bastan solo 30 a 60 segundos para que el lubricante circule antes de comenzar la marcha de manera suave.Otro peligro recurrente ante el congelamiento o la humedad del parabrisas es arrojar agua caliente. El violento choque térmico puede trizar el vidrio de inmediato; el método seguro es encender el vehículo, activar la calefacción hacia el cristal y remover el hielo con una rasqueta plástica.Por su parte, los componentes expuestos sufren directamente con el frío: las baterías reducen su capacidad de arranque hasta un 30% y los neumáticos pierden un PSI por cada 5°C que baja la temperatura ambiente. “Durante el invierno, las exigencias sobre los neumáticos aumentan considerablemente.

La lluvia, el frío y las superficies resbaladizas pueden afectar la adherencia y la capacidad de frenado”, señala Miguel Ángel Alvarado, Ingeniero de Ventas Senior de Bridgestone Chile. El especialista sugiere mantener una profundidad mínima de 3 mm en las bandas de rodadura para asegurar la correcta evacuación de agua y evitar el fenómeno del aquaplaning.Frente a la nieve o el hielo cordillerano, la prevención al volante es vital. “Una revisión preventiva y una conducción responsable son fundamentales para disminuir riesgos durante esta temporada”, afirma Ignacio Paulus, experto técnico de Honda Chile.Asimismo, enfatiza la relevancia de revisar el manual de usuario para comprender las tecnologías de asistencia del auto y recuerda la obligación de portar cadenas compatibles hacia la montaña.

En superficies deslizantes, la clave final es acelerar de forma progresiva, usar marchas altas, reducir la velocidad y duplicar la distancia de seguridad.