POSADAS.— La historia cuenta que Antonio Alegre, histórico presidente de Boca, fue a ver a un jugador de la primera de Tristán Suárez, pero como llegó temprano pudo observar la reserva: allí, un flaquito desfachatado hacía de las suyas con la 10. Y la propuesta llegó de inmediato: ‘pibe, querés ir a Boca’.

Carlos González, el protagonista, arriesgó cuando pocos lo hacían. Corría el año 87 cuando convenció a su mamá para probar suerte en Buenos Aires después de un vertiginoso ascenso por las categorías menores de Huracán de Rocamora, el club de sus amores, donde dio sus primeros pasos de niño.

Y la apuesta tuvo sus frutos: llegó al Xeneize en la etapa del Pato Pastoriza como DT y se instaló en La Candela. “Viví con muchos chicos, Medero, el Negro Lepe, Claudio Benetti. Nunca me puse a pensar dónde uno está parado, ahora me arrepiento de muchas cosas, hasta de sacarme fotos con Batistuta, Latorre.

Vivía en el mismo edificio del Chino Tapia, que me llevaba a los entrenamientos”, recordó.Hoy es el técnico de La Cantera, animador en la Superliga posadeña y el torneo Provincial, lugar desde el que apuesta a transmitir “cosas de la vida y lo que viví como jugador” y que también le permite reflexionar después de un cúmulo de experiencias: “Cuando se vienen las malas hay que ser fuerte de la mente, estar enfocados, tener un respaldo de la familia. No aflojar, a veces el chico se frustra cuando no lo citás, en eso también lo ayudamos, porque hay que estar preparado”.El también exvolante ofensivo de Dock Sud, Estudiantes de Buenos Aires (ascenso a la B Nacional), Germinal de Rawson y el fútbol de Honduras (estuvo seis años y pasó por Platense, Universidad, Broncos de Choluteca y Marathon) sostiene que ve “mucho fútbol” como ocurría de chico frente al televisor y cuando leía El Gráfico porque “hay que estar informado, todos los días se aprende”.Hoy, ¿quién es el mejor futbolista del mundo?(Lionel) Messi es completo, está bien conceptuado, psicológicamente está bien, es humilde, tiene todo el potrero argentino, transmite autoridad, sabe dónde está, qué es.

Lo más lindo es la humildad, hay que sacarse el sombrero. Es el total del jugador, de lo que debe ser: reúne todos los conceptos, es referente en el cómo uno se tiene que cuidar, ejemplo total de cómo debe ser un jugador.“Los chicos jóvenes tienen que aprender que el cuidado personal es fundamental.

Los jugadores posadeños y misioneros tienen que ver… Posadas, siempre dije, es muy cruel para el futbolista joven. Hay mucha noche, es una invitación a salir siempre, hay muchas cosas, la estudiantina.

A los 13, 14, ya faltan a los entrenamientos y se alejan del sueño que tuvieron de chicos. Ojalá cambie”, profundiza.¿Quién es el mejor futbolista de la liga argentina?El 9 de Racing, (Adrián) Maravilla Martínez.

Siempre está ahí, la busca, pelea… (Maximiliano) Salas en su momento con él era lo mismo, pero parece que el mundo River lo apagó. Pero son dos jugadores excepcionales.¿La mejor selección?Francia.¿Y el mejor equipo?El París Saint Germain.¿Quién fue el mejor futbolista misionero con el que jugaste?Javier Holz, un 5 que sabía cómo hacer los relevos.

Cómo se paraba, cómo cambiaba de lado la pelota. No sé cómo hacía, te hacía jugar muy bien y me entendía con él.¿Cuál fue el mejor equipo misionero que integraste?Huracán del 2006, el bicampeón.

Primero salimos campeón de Liga, seguimos con el mismo grupo y salimos campeones del Provincial. Y en 2007, salimos dos veces, ganándole a Mitre.¿Quién fue el mejor técnico que tuviste?Le tuve a (El Maestro Oscar) Tabárez –en la primera de Boca -, en inferiores a Ernesto Grillo (NdeR: delantero que le convirtió el “gol imposible” a Inglaterra en 1953 y en cuyo honor se conmemoraba el Día del Futbolista.

Hoy se celebra el 22 de junio por los goles de Maradona al mismo rival), en quinta y sexta, me enseñó muchísimo, muy humilde, sabía explicarte cada movimiento, dónde ubicarte, conceptos así. A veces me tiraba por derecha y me decía que no me quede pegado a la línea, que me ubique detrás del 5 para agarrar limpia la pelota cuando tu compañero te filtre la pelota.

Fijate el gol de Messi (el primero contra Argelia), que le filtraron el pase. Ese concepto me tiraba en ese entonces, con 16 o 17 años.¿Y el peor DT?Tuve uno en Honduras, tuvimos un par de agarradas.

Yo era muy querido en Marathon y llega este técnico y me pinta. Y en una entrevista digo que había cosas que no me gustaban.

Me llamó y me expresó que le faltaba el respeto y me desafió a pelear. Pero le expliqué que no le falté el respeto, sólo dije lo que estaba pasando.¿Cuál fue la mayor alegría en el fútbol?Y el campeonato con Huracán, en 2006.

Fue un sueño desde chico, jugué en la primera, había salido campeón en todas las categorías y le faltaba en la primera, gracias a Dios se me dio.¿Y la peor frustración?Cuando me fui de Boca. Me encontré con una realidad que no estaba viviendo, te vas a otro equipo y no encontrás la comodidad que brinda un equipo grande.

Te levantás, tenía el desayuno, tenés la ropa en la utilería y cuando te quedás sin eso, quedás vacío. Pero tuve mucha gente buena, como Jorge Lepes que me llevó a Germinal de Rawson.

Hubo grandes personas que me ayudaron.¿Qué le falta al fútbol misionero para despegar?Como hablaba recientemente, el cuidado personal de cada chico, a veces los dirigentes ponen lo suyo, pero los jugadores –todavía me considero - no ayudamos al concepto de dónde estoy parado. Eso tenemos que cambiar, la mentalidad del futbolista posadeño.La Cantera está implementando trabajar con psicólogos, nutricionistas, hay una abogada.

Se habla mucho con los chicos, se los prepara para el fútbol grande. El club quiere crecer y hay un presidente que se propone hacer grande al club.¿Hay algo del ambiente que no te guste?No, no.

El fútbol es tan natural, espontáneo, si lo quieren ensuciar no lo van a hacer nunca. Es muy sano.¿Te ofrecieron plata para ir para atrás?No, nunca.

Ni para ir para adelante o al costado.¿Y alguna sustancia no permitida para mejorar tu rendimiento?No, nunca estuve en esa situación. Tuve compañeros que estuvieron en esa, en Honduras, pero nunca me metí en esas cosas, siempre tuve los objetivos claros.Si te tocaba irte hoy a Centroamérica, ¿hubiera sido distinto?Ahora les dan muchas oportunidades a los chicos, antes con 22, 23 debutabas en primera.

En Boca éramos 47 profesionales y teníamos monstruos enfrente; ahora debutan pibes de 16, 17 años… Nosotros la teníamos que remar realmente, en Boca era impresionante la cantidad de jugadores que había. Pero todos de elite.¿Quién fue el que más te impresionó en Boca?El Manteca (Sergio) Martínez, era un goleador impresionante.

En los entrenamientos era una cosa de locos, yo decía ‘¿cómo la metió ahí?’ Este es de otro planeta. Y era como yo de alto, flaco, impresionante la manera de definir y cómo le pegaba a la pelota.

Y el Diego (Maradona), cualquier cosa hacía con la pelota. Nos quedábamos y lo mirábamos, tuvo dos prácticas y después se iba al Sevilla.Si tuvieras la posibilidad de una charla con una personalidad, ¿quién sería?Con Tabárez, el Maestro.

Sabe muchísimo de fútbol, me dejó mucho, las enseñanzas, cómo se expresaba. Llegaba mucho al jugador, tiraba muchos conceptos que realmente pasaba en la cancha.Si fueras un músico, ¿quién serías?No lo tengo bien reflejado.¿Cuál fue tu pico de rendimiento?En Honduras, cuando fui a Marathon tuve muy buen nivel.

En Platense también, en la primera etapa, que jugábamos la Copa Concacaf, fuimos a Estados Unidos, México, Belice; y en Marathon también, la primera etapa, que perdimos en semifinales con Motagua.Ese Carlos González en su pico de rendimiento, ¿dónde le hubiera gustado jugar?En River, porque soy hincha. Iba a ser un gusto… pisé el Monumental jugando en Reserva (con Boca), así que ese gusto me di.