Juan Diego Vásquez: 'Hay gente en este país que tiene estar presa, no en un puesto público'
Llegó contento. Llegó emocionado.
Eso dice Juan Diego Vásquez, exdiputado y presidente de la coalición Vamos, sobre su regreso a Panamá después de un período de estudios en Estados Unidos. Lo que encontró en la calle no le gustó. “Lo que yo siento cuando camino es la desesperanza de un gobierno que prometió cosas que no está cumpliendo”, afirma. “Que no ha sabido cumplir con las principales necesidades del país, que son las más básicas”, agrega.
Menciona cada uno de los aspectos que, a su juicio, están desatendidos: agua potable, luz eléctrica de calidad y a un costo justo, salud pública y educación. Todo lo que resume, en sus palabras, en que los panameños tengan “la capacidad de nacer, crecer, desarrollarnos, tener éxito, tener oportunidades, tener una familia digna, ir el viernes al cine, poder tener una casa digna y morir”.
Eso, afirma, no existe hoy en Panamá. “El que nace rico sigue siendo rico, pero el que nace en una condición de pobreza, una pobreza que muchas veces es generada por el Estado y su desatención, su olvido, está condenado a eso”, sustenta. Cuando se le pregunta por su balance del año legislativo y la gestión de Jorge Herrera al frente de la presidencia de la Asamblea Nacional, Vásquez separa las responsabilidades antes de repartirlas.
Reconoce el trabajo en las comisiones presididas por diputados de Vamos. Menciona entonces a Alexandra Brenes, presidenta de la Comisión de la Mujer, la Niñez, la Juventud y la Familia; Jorge Bloise, presidente de la Comisión de Educación, Cultura y Deportes; Eduardo Gaitán, presidente de la Comisión de Economía y Finanzas; Walkiria Chandler, presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores; y Lenín Ulate, presidente de la Comisión de Población, Ambiente y Desarrollo.
Su visión cambia cuando le toca hablar de la gestión de Herrera en el máximo cargo del Órgano Legislativo. Por un lado, mencionó que fue una Asamblea que estuvo en paz y en donde se conversaba con todos los sectores, lo que, a su juicio, permitió un clima relativamente tranquilo en la mayoría de los casos.
No obstante, dice que no concibe “una Asamblea que siga funcionando insultando a los panameños”. “¿Qué es eso? Una asamblea en la que siga teniendo gente que cobra y no trabaja.
Eso es un insulto al país. Jorge Herrera permitió eso.
Una asamblea que le dice al país que en vez de usar 100 millones en agua potable, oportunidades de empleo, salud pública de calidad, educación de calidad, hay que pagarle a los funcionarios de la Asamblea. Eso es un insulto al pueblo panameño”, aseveró.
Vamos llegará al 1 de julio, fecha en que se elige una nueva junta directiva de la Asamblea Nacional, con 15 diputados. Neftalí Zamora y Manuel Samaniego renunciaron a la bancada y a la coalición después de que la directiva los suspendiera por su rol poco crítico frente a decisiones tomadas en la poderosa Comisión de Presupuesto. “Yo creo que los detalles de cómo se tomó esa decisión y por qué se tomó, la directiva lo ha explicado.
Es una decisión que no fue mía. Es una decisión que tomó la junta directiva y que así le han estado comunicando.
No quiero mirar al pasado. No voy yo a hablar mal de nadie.
Yo creo que eso es algo que me diferencia de muchos políticos”, expresó. Le puede interesar: La bancada de Vamos se reduce a 15 diputados y queda empatada con la de RM Vásquez rechaza la idea de que los electores sean ingenuos.
Al contrario, sostiene que “la gente es súper inteligente”. “El panameño es inteligente en cuanto a que escoge a quien siente que lo representa. Y cuando yo voté por una cosa y me resultó otra, el panameño reclama.
¿Por qué lo digo? A mí no me tocaba pasar juicio a nadie.
Los panameños van cada cinco años a las urnas. Quienes quieran regresar a la Asamblea van a tener que pasar por ese proceso y nos vamos a dar cuenta”, indicó.
Las salidas de Zamora y Samaniego han alimentado las versiones de quienes sostienen que la coalición atraviesa una crisis interna. Vásquez rechaza esa interpretación. “Yo lo único que pensaría es que no podemos hablar de crisis cuando lo que estamos haciendo es proteger credibilidad, valores, coherencia y lo que prometimos en campaña”, argumentó.
Reconoce que la situación genera dificultades, pero insiste en que el problema sería actuar en contradicción con los compromisos asumidos ante los electores. “No voy a decir que esto no nos trae complicaciones. Esto no es fácil, no es deseable.
Yo no salía a buscar votos para esta gente para ahora estar viendo si los sacábamos o si se iban”, aseveró. A su juicio, el costo de no actuar habría sido mayor. “Lo que yo no puedo permitir es que me vean en la calle como un estafador.
Haber dicho algo en campaña y hacer otra cosa sería ser un estafador. Yo lo que tengo que hacer es mantener la línea de lo que prometimos.
Y en eso estamos nosotros”, agregó. Son días de reuniones, negociaciones y cálculos.
La bancada Vamos no descarta presentar un candidato propio para presidir la Asamblea, aunque acordaron reunirse con todas las bancadas. Vásquez deja la decisión en manos de las bancadas.
No obstante, el exdiputado pone sobre la mesa lo que considera que no es negociable. Lea aquí: Jorge Herrera mantiene viva su apuesta por la reelección en la Asamblea “Difícilmente alguien que no cumplió, cuando sabía que podía aspirar a buscar la reelección y que iba a necesitar los votos que lo llevaron allá, si no cumplió en esa, a la salida, yo veo menos probable que se cumpla”, sustenta.
Afirma que no se trata de un problema de una persona, sino de un sistema. “Un grupo de personas que forman parte de un sistema en el que llegan para hacerse del poder. Yo llego a un puesto de elección para que yo y mi gente, mi partido, mi familia, mis amigos, mis donantes, estén mejores”, advierte.
Frente a eso, considera que se necesita “alguien que llegue a sacudir la mesa”. Y añade: “Hay gente en este país con la que tenemos que pelear.
Hay gente en este país que tiene que estar presa, no en un puesto público”. Recordó que Vamos pidió un reglamento que descuente a los diputados que no asisten, que elimine privilegios y que depure una nómina que, según sostiene, no sirve a la función legislativa sino a las próximas campañas.
Nada de eso sucedió. “La justicia no es negociable”, concluyó.
Información de La Prensa (Panamá). Edición y redacción: Noticias Today.
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