Alejandra Vélez, enviada especial a Nueva York La pasión por la Selección de Ecuador no tiene límites. En nuestra cobertura de los exteriores de los estadios en New Jersey, encontramos historias que desafían cualquier lógica y demuestran el amor puro por la camiseta, más allá de los resultados.

Compatriotas de diferentes rincones de Ecuador organizaron viajes que parecen sacados de una película para gritar los goles de la Tri en la fiesta más grande del fútbol, ahora que solo queda un partido más, el jueves 25 de junio de 2026, frente a Alemania, para jugarnos la clasificación. Más noticias La Selección de Ecuador reúne y promueve el comercio entre los migrantes en Nueva York La aventura de aprender a usar el metro de Nueva York en plena fiesta del fútbol La travesía de 1 900 kilómetros de los hinchas ecuatorianos de Nueva York a Kansas es puro amor tricolor Una casa sobre ruedas desde Ecuador El ingenio y la determinación de nuestra gente se ven reflejados perfectamente en la travesía de Manuel Vega, un cuencano que combinó sus dos grandes pasiones: los autos y el balompié.

La idea de viajar en una casa sobre ruedas nació en 1975, cuando su padre construyó un camper para viajar desde Azuay hasta Argentina. “Eso sembró en mí la semillita de que algún día lo tenía que hacer”, relata con profunda emoción a El Comercio. El viaje inició oficialmente el 20 de febrero desde Cuenca con rumbo hacia el norte del continente, cruzando Quito y Rumichaca.

El primer tramo por carretera avanzó por toda Colombia hasta llegar a la ciudad portuaria de Cartagena, en menos de dos semanas. “El viaje no se trata de avanzar y de viajar, sino de ir pausadamente, visitar, conocer, compartir con la gente”, explica el aventurero. Al no existir carreteras en el Darién, debió embarcar de manera su camper en un buque desde Cartagena con destino a Veracruz, en México.

A lo largo de los más de 13 000 kilómetros recorridos hasta llegar a los cinco distritos de Nueva York, el habitáculo del camper ha funcionado como un espacio de reencuentro gracias a los relevos estratégicos de su tripulación. El tramo inicial lo ejecutó junto a José Acosta, su amigo de la infancia; en México lo acompañó su esposa, y para el ingreso a los Estados Unidos se unieron sus hijos.

Manuel Vega lidera la conducción diurna por las autopistas norteamericanas junto a sus hijos antes del compromiso frente a Alemania. Foto: Julio Estrella, El Comercio Manuel conduce únicamente durante el día por un lapso máximo de cinco horas y calcula un gasto de 2 000 dólares solo en combustible diésel. “Hay que combinar un poquito la planificación con la aventura”, asegura sobre su filosofía de viaje antes de asistir al partido contra Alemania.

Fausto Rodríguez: el valor de los ahorros y el orgullo ambateño En Nueva Jersey, también, encontramos otra historia. La constancia de nuestro pueblo se hizo presente en la voz de Fausto Rodríguez.

Este entrañable hincha viajó directamente desde la Sierra ecuatoriana cuidando cada centavo para cumplir el sueño de acompañar al equipo de todos. Para estar hoy aquí, Fausto planificó y guardó dinero de manera rigurosa durante tres años seguidos, privándose de muchas cosas con el único objetivo de financiar sus pasajes y estadía en el torneo.

Su testimonio es un reflejo de la resiliencia y el enorme sacrificio financiero que caracteriza a los fanáticos nacionales. “Vengo desde Ambato, de la provincia del Tungurahua“, comenta Fausto con una sonrisa llena de orgullo patrio al recordar los tres años de constancia económica. Al ser consultado sobre el sacrificio monetario que requiere una travesía internacional de esta magnitud, su respuesta fue directa y llena de sentimiento. “Vale la pena el esfuerzo por ver a nuestra selección, que es el orgullo de nosotros los ecuatorianos”, asegura con firmeza.

Fausto Rodríguez resalta el orgullo nacional y el valor de tres años de ahorro. Foto: Julio Estrella, El Comercio.

No importa si es cruzando el continente entero en un camper o destinando los ahorros guardados por tres años para un boleto de avión; el ecuatoriano siempre encuentra la manera de estar presente en las gradas y apoyar a su seleción, dejando claro un despliegue de alta energía que acompaña a la Tri en cada paso del torneo. Te recomendamos