Ante el alarmante desabasto de recursos hídricos en el país, el Partido Verde Ecologista de México impulsa una reforma legislativa penal para tipificar como delitos graves las conductas que destruyen los ecosistemas nacionales. La organización política rememoró la propuesta presentada originalmente en 2025, cuyo eje central es endurecer de manera significativa las sanciones contra la tala clandestina y los incendios forestales inducidos, actividades ilícitas que destruyen la cobertura vegetal y vulneran de forma directa el derecho constitucional al acceso diario de agua potable para miles de familias mexicanas.

Los datos oficiales de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) revelan la magnitud de la problemática territorial al identificar a las ocho entidades federativas que concentran las mayores afectaciones por deforestación ilegal y siniestros provocados. El Estado de México, Michoacán, Jalisco, Chihuahua, Durango, Oaxaca, Chiapas y Guerrero encabezan la lista de zonas críticas en las que actividades delictivas como la tala ilícita, la expansión agrícola irregular y el crecimiento urbano desordenado han mermado gravemente la capacidad natural de captación de agua pluvial, secando manantiales y frenando de tajo la recarga de los mantos acuíferos.

El Partido Verde advirtió que la impunidad en la contaminación y sobreexplotación de los recursos naturales genera un impacto destructivo en cascada, afectando la calidad de vida comunitaria y sectores estratégicos de la economía. El dictamen, que ya recibió el visto bueno en la Cámara de Diputados y se encuentra en revisión en el Senado, busca blindar la seguridad hídrica nacional.

Al respecto, la bancada ecologista indicó que la validación de esta norma "permitirá fortalecer el marco jurídico de protección ambiental, contribuir a la conservación de los recursos naturales y garantizar mejores condiciones para el desarrollo sostenible".