La Secretaría de Gobernación aceptó mediar para que sean reconocidos los derechos laborales de un grupo de jueces y magistrados federales jubilados, quienes desde hace más de ocho meses reclaman el pago de indemnizaciones y pensiones conforme a la ley. Luego de arribar en manifestación pacífica a la sede principal de la Secretaría de Gobernación —sitiada desde este martes por personas trans que bloquean el acceso a la dependencia federal—, una comisión de jueces y magistradas, ataviados con togas, logró ser recibida por tres funcionarios de la Unidad de Gobierno de la dependencia durante un encuentro de 40 minutos.

De acuerdo con la magistrada en retiro Elba Sánchez Pozos, de la Asociación Nacional de Jueces de Distrito y Magistrados de Circuito, se trató de una reunión cordial y respetuosa. Destacó que los servidores públicos que los atendieron se comprometieron a abrir un canal de comunicación y acercamiento tanto con el Órgano de Administración Judicial como con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, a fin de atender las demandas que motivan sus manifestaciones, las cuales se relacionan con el derecho a recibir el pago correspondiente por los años de trabajo al interior del Poder Judicial de la Federación.

Agregó que también solicitaron un acercamiento con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, debido a que carecen de medios de defensa para que sean reconocidos sus derechos laborales. Ante los medios de comunicación, estimó que probablemente en tres semanas vuelvan a las instalaciones de la Secretaría de Gobernación.

Por su parte, magistrados jubilados que acompañaron la manifestación consideraron que, si el diálogo no prospera en la Secretaría de Gobernación, podrían regresar a Palacio Nacional para llamar la atención de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. “De ser necesario, cambiaríamos la toga por ropa de pato porque pareciera que es necesario protestar violentamente para que reconozcan nuestros derechos. En tanto, Raúl Angulo Garfias, magistrado jubilado, subrayó que “lo único que queremos es ser escuchados por las autoridades competentes, entre ellas la presidenta, y si es necesario llegar a eso, disfrazarnos de algo, disfrazarnos de pato o de alguna otra cosa para ser recibidos por la presidenta y que nos escuche, lo tendremos que hacer”.