Oaxaca mantiene algunos de los mayores rezagos educativos del país: ocupa el lugar 31 de 32 en escolaridad, tiene una tasa de analfabetismo de 11.2% y menos de una tercera parte de sus escuelas cuenta con servicios básicos completos. La asignación extraordinaria de 800 millones de pesos anunciada por el gobierno federal para el sistema educativo estatal llega a una de las entidades con mayores rezagos educativos del país, donde apenas una de cada cinco escuelas preescolares cuenta con servicios básicos completos y sólo 1.1 por ciento de los planteles públicos de educación básica tiene acceso a internet.

De acuerdo con un análisis de Mexicanos Primero, el recurso representa una oportunidad para atender parte de las carencias históricas que afectan el aprendizaje de niñas, niños y adolescentes en la entidad, aunque advirtió que el ejercicio de los recursos deberá realizarse con planeación, metas verificables y mecanismos de transparencia y rendición de cuentas. Oaxaca enfrenta condiciones particularmente complejas para garantizar el acceso a la educación.

Con más de 4.1 millones de habitantes y 570 municipios —la mayor cantidad en el país—, casi la mitad de la población vive en localidades rurales menores de 2 mil 500 habitantes. Asimismo, alrededor de 66 por ciento de sus habitantes se identifica como población indígena y cerca de una tercera parte habla una lengua originaria.

A ello se suman niveles de pobreza que afectan a más de la mitad de la población y pobreza extrema que alcanza a una quinta parte de los habitantes. Estas condiciones se reflejan en diversos indicadores educativos.

El promedio de escolaridad en Oaxaca es de apenas 8.5 años, equivalente a segundo de secundaria, por debajo del promedio nacional de 9.7 años. La entidad ocupa el lugar 31 de las 32 entidades federativas en este indicador, sólo por encima de Chiapas.

La tasa de analfabetismo también se encuentra entre las más altas del país. Mientras el promedio nacional es de 5 por ciento, en Oaxaca alcanza 11.2 por ciento entre la población de 15 años y más, ubicándose en el tercer lugar nacional, sólo detrás de Chiapas y Guerrero.

El tamaño del sistema educativo estatal da cuenta de la magnitud de los desafíos. En Oaxaca estudian 809 mil 297 alumnos en educación básica pública, distribuidos en 13 mil 141 escuelas y atendidos por 56 mil 16 docentes.

Asimismo, más de 179 mil estudiantes cursan sus estudios en modalidades indígenas de preescolar y primaria. La entidad cuenta con mil 920 preescolares indígenas y mil 810 primarias indígenas, una de las redes de educación indígena más amplias del país.

No obstante, las condiciones materiales para aprender siguen siendo insuficientes. Según datos de Mexicanos Primero, sólo 20.3 por ciento de los preescolares públicos cuentan con servicios básicos completos, mientras que en primaria la proporción asciende a 28.8 por ciento y en secundaria a 33.3 por ciento.

En las escuelas indígenas el panorama es aún más adverso. Apenas 26.7 por ciento de los preescolares indígenas dispone de servicios básicos completos y la cifra cae a 22.9 por ciento en las primarias indígenas.

La accesibilidad para estudiantes con discapacidad también representa un rezago significativo. Únicamente 0.65 por ciento de los preescolares públicos cuentan con infraestructura adaptada; en primaria la cifra es de 2.5 por ciento y en secundaria de 3.4 por ciento.

Las escuelas indígenas registran porcentajes todavía menores: sólo 0.38 por ciento de los preescolares y 1.25 por ciento de las primarias cuentan con instalaciones adecuadas para estudiantes con discapacidad. A estas carencias se suma una profunda brecha digital.

Los datos muestran que únicamente 1.1 por ciento de las escuelas públicas de educación básica tienen acceso a internet. En primaria la cobertura es de apenas 3.3 por ciento y en secundaria de 10.8 por ciento.

La situación vuelve a ser más crítica en los planteles indígenas, donde sólo 0.44 por ciento de los preescolares y 1.98 por ciento de las primarias cuentan con conectividad. Ante este panorama, la organización consideró que los 800 millones de pesos podrían destinarse a resolver problemas que impactan directamente en el aprendizaje de los estudiantes.

Entre las prioridades identificadas destacan garantizar agua potable, electricidad, sanitarios funcionales y espacios para el lavado de manos; rehabilitar escuelas con deterioro estructural; ampliar la conectividad en planteles rurales e indígenas; adecuar infraestructura para personas con discapacidad; fortalecer escuelas multigrado e indígenas; cubrir vacantes docentes y directivas en zonas de difícil acceso; implementar programas de recuperación de aprendizajes luego de las interrupciones derivadas de conflictos magisteriales y aumentar la inversión en formación continua para maestros. De acuerdo con estimaciones de Mexicanos Primero, una bolsa de 800 millones de pesos podría llevar servicios básicos a alrededor de 3 mil 100 escuelas, considerando un costo promedio de 252 mil pesos por plantel para atender carencias de agua, electricidad, lavamanos y sanitarios.

También permitiría financiar el mantenimiento anual de cerca de 3 mil 500 escuelas; adaptar más de 21 mil planteles para personas con discapacidad mediante la instalación de rampas y barandales, con un costo promedio estimado de 36 mil 800 pesos por escuela, o cubrir aproximadamente 84 por ciento del costo anual necesario para dotar de internet a todas las escuelas públicas que en la actualidad carecen de conectividad pedagógica. Otra alternativa sería la adquisición de alrededor de 160 mil computadoras o tabletas con fines educativos.

A nivel nacional, los rezagos en infraestructura educativa continúan siendo significativos. Durante el ciclo escolar 2021-2022, sólo 64.8 por ciento de las escuelas contaban con todos los servicios básicos; 29.3 por ciento tenía acceso a internet con fines pedagógicos y apenas 23.4 por ciento disponía de infraestructura adaptada para personas con discapacidad.

Las mayores carencias se concentraron precisamente en escuelas indígenas, comunitarias, telesecundarias y planteles rurales, sectores con amplia presencia en Oaxaca.