Este invierno podría traer precipitaciones por sobre lo normal y Bomberos de Chile se prepara para enfrentar lo que considera una de las pruebas operacionales más exigentes de la temporada. Inundaciones, aluviones, remociones en masa, rescates en zonas aisladas y colapsos estructurales forman parte de los escenarios que la institución proyecta para esta temporada marcada por el fenómeno de El Niño.Ante esto, el presidente nacional de Bomberos de Chile, Juan Carlos Field, comenta que su principal preocupación no está en la capacidad de respuesta de la institución, sino en el aumento simultáneo de emergencias y en los efectos de un país cada vez más urbanizado, donde el avance del cemento y el asfalto reduce la capacidad de absorción de las lluvias y eleva el riesgo de inundaciones.Aunque valora el apoyo financiero recibido desde el Estado y los gobiernos regionales, Field advierte que los recursos siguen siendo insuficientes frente al crecimiento de las responsabilidades que asume la institución.

A su juicio, el eslabón más débil del sistema no está en la capacidad operativa de Bomberos, sino en la coordinación entre organismos y autoridades que ante una emergencia puede demorar más de lo debido. ¿Cuál es el principal riesgo que preocupa a Bomberos frente a este invierno?Sin duda en inundaciones.

Ante ese tipo de instancias, hoy día hay bomberos especialistas que van al control de esos tipos de emergencia, que son los Grupos Especializados en Rescate Subacuático y Acuático (GERSA). Allí se encargan de proteger a las diferentes personas con el trabajo de carrobombas, motobombas, sacar el agua de las viviendas cuando se pueda.

¿Y si este invierno golpea con fuerza, Bomberos tiene realmente la capacidad para responder, o existe también algún riesgo de verse sobrepasado?No hay riesgo de que nos veamos sobrepasados, porque nosotros somos 57.500 bomberos en Chile; 1290 compañías unidas en 314 cuerpos de bomberos. Eso nos da la seguridad de que no nos vamos a ver sobrepasados, y si es que en alguna localidad puntualmente se viera sobrepasada a través de nuestro sistema de operaciones podemos desplazar bomberos de otras regiones.

Por lo tanto, nunca nos vamos ver sobrepasados.¿Las inversiones preventivas del Estado han sido suficientes o siguen llegando tarde a las emergencias?Hemos estado muy bien resguardados económicamente a través de los gobiernos regionales, eso es muy importante. Los dineros que nos llegan de parte del fisco, de la subsecretaría del Interior fueron, de alguna forma, compensadas a través de una ley que se aprobó hace 3 años atrás, donde se distribuyó en los 314 cuerpos de bomberos de Chile.

Pero nunca es suficiente, nuestra necesidad operativa son 90 mil millones de pesos para que todos los bomberos en Chile tengan cuarteleros, choferes de las compañías, operadoras del centro de alarma, personal administrativo, la parte contable, secretaría. ¿Usted cree que el financiamiento hacia la institución ha crecido al mismo ritmo que las responsabilidades?Estamos haciendo más con los mismos recursos.¿Le preocupa más la intensidad de las lluvias o la falta de preparación que puede haber en algunas comunas frente a este tipo de eventos?La preocupación es que no podamos dar abasto por la cantidad de emergencias en un mismo momento.

Pero vuelvo a indicar, si es que no damos abasto por una gran cantidad de emergencias en el mismo momento, estamos cubiertos porque cuando hay grandes emergencias, nos unimos como institución, por lo tanto no vamos estar nunca colapsados. ¿Y hay zonas del país donde bomberos sabe que una emergencia de gran magnitud sería especialmente difícil de enfrentar?No, porque en todas las regiones tenemos bomberos, desde Putre, Arica hasta Puerto Williams.

Así que no, ese ese no es un problema para nosotros.Si ocurriera un evento similar al sistema frontal de 2023, ¿Chile está mejor preparado o volveríamos a ver los mismos problemas?Creo que hoy día la situación se complica porque a mayor construcción de casas, edificios, es menor la cantidad de tierra que puede absorber el agua. Independiente de los sistemas de alcantarillado, que están vigentes y que las municipalidades se están preparando para tenerlas limpias y evitar inundaciones.Me preocupa el hecho de que cada día someten los terrenos permeables para que el agua se absorba y no sean tan grandes las inundaciones.

Por eso vimos que el sur de Chile no está tan afecto como el centro, donde hay mayor cantidad de construcciones y mayor cantidad de asfalto, que ha ido cubriendo toda la tierra. Esa es mi preocupación, que tampoco es una situación que se pueda evitar.

Pero lo importante es que, por lo menos, estemos preparados y, lógicamente, que pedimos que también los municipios estén coordinados con nosotros. ¿Y cuál diría usted que es el punto más débil de este sistema de respuesta ante desastre?Sería la coordinación entre las instituciones.

La coordinación del conocimiento, de las nuevas autoridades y del trabajo conjunto que está dando solución a través de un sistema de comando de incidentes, que es un sistema de comunicaciones, una metodología. ¿Los distintos cuarteles que estén en zonas expuestas a remoción de tierra han recibido algún tipo de inducción o preparación especial?Nuestra academia nos capacita no solamente en la época de invierno, sino que estamos constantemente preparados cualquier tipo de emergencia.

Por ejemplo, si se producen derrumbes, se meten los especialistas en USAR (Búsqueda y Rescate Urbano, por sus siglas en inglés). En el caso de desprendimientos de terreno, también hay bomberos especialistas para poder atenderlos.

No tenemos necesidad de estar estudiando un mes antes de la emergencia, sino que estamos constantemente capacitándonos con el fin de poder estar atentos a cualquier tipo de emergencia durante cualquier período del año.