Los estafadores se hacen pasar por restaurantes en plataformas digitales para cobrar pedidos que nunca entregan.Foto de referencia./ tomada de redesEn Bucaramanga y su área metropolitana, una modalidad de estafa digital estaría utilizando la suplantación de restaurantes en buscadores como Google para engañar a clientes y cobrar pedidos que nunca llegan a su destino.Lea aquí: Bus escolar se volcó en el barrio Altos de Meléndez, Cali, y dejó tres menores heridosLa advertencia fue emitida por la Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica (Acodres) Santander, que comunicó que varios empresarios han reportado casos en los que los datos de contacto de sus establecimientos han sido reemplazados por líneas telefónicas manejadas por personas ajenas a los negocios.Los responsables estarían incluso replicado los menús para hacer más creíble la información. Cuando establecen contacto con los clientes, reciben pedidos a domicilio y solicitan pagos anticipados a través de transferencias digitales.

No obstante, una vez los usuarios realizan el pago, los productos nunca son entregados: los estafadores se aprovechan de la confianza de los consumidores que buscan restaurantes en internet y asumen que los números que aparecen en los resultados de búsqueda son los oficiales.Aunque la información en los buscadores parece legítima, los distintos restaurantes y emprendimientos gastronómicos han reportado casos en los que los datos de contacto de sus establecimientos han sido reemplazados y manejados por personas completamente ajenas a sus negocios.Recomendaciones para no caer en este modelo de fraude onlineAcodres Santander hizo un llamado a la ciudadanía para verificar siempre los canales oficiales de cada restaurante antes de realizar pedidos o transferencias. Aunque advirtieron que esta no era una modalidad nueva, pues meses atrás existieron varias denuncias al respecto en donde se replicaban los nombres comerciales.Puede interesarle: Pensionado del Magisterio fue asesinado mientras negociaba un apartamento en MedellínAdemás de verificar si existen redes sociales oficiales y con actividad reciente, páginas web legítimas, y medios de contacto directos con los establecimientos, también sugirió desconfiar de promociones poco usuales, cambios repentinos en los números de teléfono o WhatsApp, y solicitudes de pago que puedan parecer sospechosas (no recibir pago contra-entrega, exigir con urgencia que se deposite el dinero, etcétera).En la ciudad, estos casos no han estado únicamente vinculados a los restaurantes.

Recientemente, tres personas fueron judicializadas por su presunta participación en un esquema de estafas con supuestos programas vacacionales ofrecidos entre 2015 y 2017. El esquema, a través de redes sociales y plataformas digitales, habría engañado a los compradores con paquetes turísticos nacionales e internacionales a un costo mucho más bajo de lo normal.Mientras avanzan las denuncias, el gremio y los empresarios continúan recopilando información sobre estos casos para ponerlos en conocimiento de las autoridades y poder avanzar en la identificación de los responsables.