El Gobierno ha anunciado la que será la mayor reforma del sistema de dependencia desde la aprobación de la Ley de Dependencia. El Consejo de Ministros dará este martes luz verde a un real decreto-ley que incrementa de forma histórica la financiación estatal y prepara el terreno para la futura reforma legislativa que se debate en el Congreso.

El objetivo es reducir las listas de espera, ampliar los servicios disponibles y reforzar la atención a las personas dependientes y a sus familias.La medida supone una inyección adicional de 2.218 millones de euros este año y permitirá que la aportación del Estado al sistema alcance los 7.239 millones de euros en 2027, el doble que en 2025. Según el Ejecutivo, se trata del mayor aumento de financiación registrado hasta la fecha.

Y una de las principales novedades es el incremento de las cantidades mínimas que se transfiere a las comunidades autónomas por cada persona beneficiaria del sistema, en función de su grado de dependencia.Las personas con dependencia de grado III pasarán de generar una financiación estatal de 290 euros mensuales a 660 euros al mes, lo que supone un aumento del 128%. En el caso del grado II, la cuantía se duplicará, pasando de 130 a 260 euros mensuales.

Para las personas con dependencia moderada, clasificadas en grado I, la financiación aumentará de 76 a 90 euros al mes. Estas nuevas cantidades comenzarán a aplicarse desde el próximo 1 de julio.Nuevas ayudas y más asistenciaLa futura reforma de las leyes de dependencia y discapacidad incorporará asimismo nuevos recursos destinados a favorecer la vida independiente y la permanencia en el entorno habitual de las personas dependientes.

Para ello, se creará un sistema de préstamo o cesión temporal de productos de apoyo, como sillas de ruedas eléctricas, andadores, camas articuladas o asistentes de voz. El objetivo es facilitar el acceso a herramientas que mejoren la autonomía personal sin que las familias tengan que asumir su coste completo.Otro de los cambios es el refuerzo de la asistencia personal, una figura que permitirá ofrecer apoyos individualizados adaptados a las necesidades de cada usuario.

Asimismo, la ayuda a domicilio ampliará sus funciones. Hasta ahora este servicio se centraba en la atención dentro de la vivienda, pero la reforma contempla que los profesionales puedan acompañar también a las personas dependientes fuera de casa para realizar actividades cotidianas, como acudir al médico o hacer compras.La reforma también impulsará alternativas a las residencias tradicionales.

Las comunidades deberán desarrollar nuevos modelos de convivencia colaborativa y apoyos en viviendas compartidas para dependientes. El Gobierno busca con esta medida avanzar hacia un modelo de cuidados más personalizado y basado en servicios de proximidad, reduciendo progresivamente la dependencia de los grandes centros residenciales.Menos listas de espera y más empleoEl incremento de la financiación permitirá acelerar la incorporación de nuevos beneficiarios al sistema y reducir las listas de espera.

Asimismo, el Ministerio de Derechos Sociales estima que la reforma podría generar hasta 100.000 nuevos empleos vinculados al sector de los cuidados y tener un impacto económico de hasta 4.000 millones de euros.