Una retrospectiva de la pintora mexicana Frida Kahlo (1907-1954) abrirá sus puertas el 25 de junio en el Tate Modern londinense, siendo la exposición con más entradas vendidas por adelantado en la historia de ese museo de arte contemporáneo. La galería confirmó a que se han vendido más de 41 mil entradas para Frida: The Making of an Icon (Frida: La construcción de un icono), superando el récord anterior de 32.000 vendidas de forma anticipada en la exposición de 2017 sobre el artista británico David Hockney, fallecido a los 88 años el pasado 11 de junio.

El estadunidense, con 25 años de residencia en México, es el comisario principal de arte latinoamericano dentro del programa internacional del museo. La exposición, abierta al público hasta el 3 de enero de 2027, reúne 32 cuadros de la mexicana, para un total de aproximadamente 250 trabajos, destacando obras de otros pintores sobre la artista, o influenciados por Kahlo.

La muestra también incluye fotografías y objetos personales de la artista. Después de una primera retrospectiva en 2005, el Tate Modern recibe por segunda vez una exposición sobre Kahlo.

Esta muestra trata de El estadunidense es uno de los dos comisarios de la exposición junto a la española Beatriz García Velasco. Las obras de la exposición Frida: The Making of an Icon están divididas en diez salas.

Kahlo fue considerada como una creadora del surrealismo, aunque ella no se identificaba con ese movimiento, ya que su obra es muy personal, simbólica y autobiográfica, ya que pintaba principalmente su cuerpo, el dolor, la identidad y la experiencia emocional. Entre las obras más destacadas de la muestra están Autorretrato con vestido de terciopelo, (1926) y Autorretrato con el cabello suelto (1938) “con los que abraza su herencia mexicana, su autoimagen queer, sus ideales feministas y su experiencia como mujer con discapacidad”, según el museo.

En la exposición se presentan también obras de otros artistas, como Retrato de Frida Kahlo, de Diego Rivera (1935), y Sueño y presentimiento (1947), de María Izquierdo. Kahlo se convirtió en un icono del arte, del feminismo y de la identidad mexicana, especialmente a partir de finales del siglo XX, y su obra es parte de la cultura popular mundial.

La exposición, que pasó antes por la ciudad de Houston, en el estado de Texas, reúne obras principalmente de México y Estados Unidos, aunque también de Europa o Japón. El curador principal de la muestra destaca la influencia de esta artista.

A finales de los años 60, el movimiento mexicano en Estados Unidos adoptó a Kahlo como un símbolo de orgullo cultural y resistencia política. “El híbrido en su identidad es parte de su fama. Siempre estaba proyectando esta visión de una identidad compleja, múltiple desde su época”, finaliza Ostrander.