Pilarín Bayés todavía se acuerda cuando murió Salvador Dalí y su suegra le expresó... “estos del mundo del arte acostumbran a jubilarse tarde”. La dibujante catalana no vio en eso un problema. “¡Eso es porque se lo pasan bien!”, le contestó.

Hoy, a sus recién cumplidos 85 años, sigue pensando lo mismo y, como si aquel momento hubiese servido de profecía de su futuro laboral, continúa ella también rodeada de pinceles y lápices de colores. Seguir leyendo...