En un momento en el que la marca blanca (marca del distribuidor) acapara ya el 45,6% de la cuota de mercado en España, hay una compañía española que apuesta decididamente por la venta de primeras marcas (marca del fabricante). Y encima a un precio mucho más económico que en la mayoría de tiendas convencionales.Se trata de Primaprix, una cadena española de supermercados de tipo outlet de primeras marcas de gran consumo.

Fundada en 2014, la compañía que pertenecía al fondo de inversión luxemburgués Bargain Retail Europe inauguró su primera tienda en la localidad madrileña de Alcorcón y ya cuenta con más de 325 tiendas físicas repartidas por España, con fuerte presencia en Madrid, Barcelona, Bilbao y Zaragoza, asimismo de estar expandiéndose a nivel internacional con aperturas en Francia. Su modelo de negocio se basa en vender productos de marcas reconocidas nacionales e internacionales con grandes descuentos que se sitúan en muchas ocasiones entre el 20% y el 40% de su precio de mercado.

El secreto de su atractivo coste es la forma en la que adquieren la mercancía de las marcas líderes, procedente normalmente de excedentes de fabricación, productos descatalogados y liquidaciones."Las grandes marcas internacionales suelen tener stocks excedentes en sus almacenes, sobrantes de promociones (Navidad, verano, eventos, etc...), de nuevos lanzamientos, o simplemente productos con un precio muy inferior en un país que en otro. En Primaprix viajamos por toda Europa cazando estas oportunidades para que tú las disfrutes al precio que te gusta", explica la compañía en su página web.

En las estanterías de este supermercado podemos encontrar una amplia variedad de productos (snacks, conservas, dulces, bebidas, detergentes, suavizantes, productos de cosmética...), aunque el catálogo rota de forma constante en función de las oportunidades de compra que surgen. A este tipo de formato comercial se le conoce en el sector como happy discounter, ya que el inventario rota constantemente y los clientes encuentran novedades distintas cada semana.

Esto provoca la presencia de productos no habituales en los supermercados convencionales, bien por sus formatos, marcas, sabores y recetas, lo que resulta atractivo para sus clientes, consumidores muy sensibles al precio que se resisten a renunciar a las marcas.Lo que no encontrarás en Primaprix son productos frescos tradicionales, como carne al corte, pescado, frutas o verduras, ya que estos negocios no están pensados para la gestión de alimentos con caducidades extremadamente cortas. En cambio sí tienen artículos envasados que necesitan refrigeración, como yogures, quesos, embutidos, salchichas, pasta fresca o pizzas.

"Tienen cosas muy interesantes y a buen precio"En líneas generales, las opiniones de los clientes sobre Primaprix que se pueden encontrar en Internet son mayoritariamente positivas en cuanto a ahorro y variedad de productos que ofrece la cadena, aunque también acumulan críticas recurrentes debido a las limitaciones de su modelo outlet. "Es un sitio al que voy con bastante frecuencia.

Tienen cosas muy interesantes y a buen precio. Me gustaría que tuviesen más productos de alimentación, si lo añaden sería perfecto", ha opinado Manuel Díaz.

Hanny, en cambio, la describe como la "típica tienda de productos con descuentos". "Algunas cosas son chollos, otras tienen precio normal de cualquier supermercado".

"A mí me encanta. Voy a comprar chuches y comida para mis dos perritos.

Asimismo de detergente y algún que otro capricho. Me encanta cómo está distribuida la tienda, todo muy limpio, ordenado y l@s dependient@s muy agradables", señala Irene Romero.

En el plano económico, Primaprix cerró el último ejercicio auditado (2024) con unas ventas de 347 millones de euros, un 24,3% más que el año anterior, multiplicando así por cuatro su facturación desde el año 2020. Las cifras dejan claro el éxito de su modelo de crecimiento rápido con el objetivo de ganar cuota de mercado vendiendo marcas líderes muy baratas sin necesidad de fabricar marcas blancas propias.