Andy Burnham, exalcalde de Manchester y figura destacada del Partido Laborista Británico, anunció este lunes su intención de competir por el liderazgo de la formación y aspirar, en caso de victoria, al cargo de primer ministro del Reino Unido luego de la renuncia de Keir Starmer.El dirigente, conocido como el “Rey del Norte”, comunicó su decisión para asumir formalmente su puesto como diputado en Westminster. A través de sus redes sociales, interpretó la salida de Starmer quien habría admitido la pérdida de apoyo interno como el inicio de una etapa de transición que debe gestionarse con orden y responsabilidad dentro del partido.Burnham aseveró que formará parte de ese proceso interno de sucesión y remarcó que ya cuenta con los apoyos necesarios para presentar su candidatura.

Su posición se vio reforzada por el respaldo público del exministro Wes Streeting, quien decidió alinearse con el exalcalde de Manchester en la contienda por el liderazgo.En sus declaraciones, el político laborista agradeció a Starmer por su gestión en un periodo complejo y subrayó que el país necesita estabilidad política y continuidad en la atención de los principales problemas sociales y económicos. Entre ellos mencionó:El crecimiento económico.El aumento del costo de vida.Así como la vivienda, los servicios públicos y las oportunidades para las nuevas generaciones.También insistió en que los cambios dentro del liderazgo político no deberían desviar la atención de la mejora concreta de la vida cotidiana de la población.

Según Burnham, el movimiento laborista es más fuerte cuando actúa con unidad y una visión clara hacia el futuro, algo que espera reforzar en esta nueva etapa.Un regreso con ambición nacionalEl retorno de Burnham a la política parlamentaria tuvo lugar luego de ganar la curul de Makerfield en una elección parcial en el noroeste de Inglaterra, lo que le permitió volver a la primera línea política nacional. Su llegada a Westminster se facilitó luego de la renuncia del anterior diputado, en una maniobra que abrió el camino para su reingreso.Con 56 años, Burnham es considerado uno de los dirigentes laboristas con mayor popularidad dentro del país.

Durante su etapa como alcalde de Manchester promovió un modelo de gestión con mayor intervención del Estado, incluyendo la municipalización del transporte urbano y un fuerte énfasis en la inversión pública.Aunque pertenece al ala moderada del partido, ganó notoriedad nacional durante la pandemia al enfrentarse a decisiones del gobierno conservador de Boris Johnson, especialmente en lo relativo a las restricciones y al trato desigual que, según él, recibían las regiones del norte frente a Londres.Trayectoria políticaNacido en 1970 en Aintree, cerca de Liverpool, Burnham estudió en la Universidad de Cambridge y se involucró en la política desde joven, influido por el impacto social de las huelgas mineras de los años 80 durante el gobierno de Margaret Thatcher.Fue elegido diputado por primera vez en 2001 bajo el liderazgo de Tony Blair, ocupando posteriormente varios cargos ministeriales en gobiernos laboristas. Luego de las derrotas internas del partido en 2010 y 2015, se apartó temporalmente de la política nacional para centrarse en su labor como alcalde de Manchester, cargo que asumió en 2017.El Partido Laborista ha establecido que el proceso de sucesión de Starmer comenzará formalmente el 9 de julio.

Los aspirantes deberán reunir el apoyo de al menos el 20 % de los parlamentarios laboristas, en la actualidad 81 diputados, asimismo del respaldo de organizaciones afiliadas. Si solo un candidato logra cumplir estos requisitos, la transición podría resolverse sin necesidad de votación interna.