Clive Davis, el legendario productor musical que descubrió a Janis Joplin y convirtió a Bruce Springsteen y Whitney Houston en estrellas, murió hoy a los 94 años. El ejecutivo que inició su carrera a mediados de los años cincuenta en el departamento legal de la compañía discográfica Columbia también fue el responsable de darle nuevos aires a artistas reconocidos como Carlos Santana y Aretha Franklin.

Claro que su fama alcanzó niveles excepcionales cuando produjo el álbum debut de Houston, a la que describió como una artista que “combinaba la belleza y el fraseo de Lena Horne con las raíces gospel de Aretha Franklin”. La colaboración artística entre Davis y Houston, que resultó en el exitoso disco homónimo editado en 1985, derivó en un vínculo cercano que atravesó décadas y que luego de la muerte de la cantante provocó que muchos de los detractores del productor lo señalaran como uno de los responsables del deterioro físico y emocional de Whitney, que falleció la noche previa a los premios Grammy 2012, unas horas antes del comienzo de la fiesta que Davis llevaba organizando en el hotel Beverly Hilton de Los Ángeles desde 1976.Nacido el 4 de abril de 1932 en Brooklyn en una familia de clase media, Clive asistió a la universidad de Nueva York y luego a Harvard, donde se recibió de abogado.

Luego de un período trabajando en pequeñas firmas legales en Nueva York, el ejecutivo consiguió el trabajo en Columbia Records, dónde con el tiempo se ganó el apodo de “oído dorado” por su habilidad por descubrir y nutrir talentos musicales. En sus más de seis décadas de carrera, Davis trabajó con Billy Joel, The Grateful Dead, Alicia Keys, Simon & Garfunkel, Jennifer Hudson, Barry Manilow, Pink Floyd, Earth Wind & Fire, Aerosmith, Kenny G, Christina Aguilera, Kelly Clarkson y Patti Smith, quien lo describió como alguien con “una debilidad por los intérpretes peculiares”.En su libro de memorias, The Soundtrack of My Life, publicado en 2012, el productor relató el encuentro que marcó su carrera: en 1968, su amigo Lou Adler, representante y promotor de músicos en Los Ángeles le insistió para que asistiera al festival Monterey Pop en California, dónde vivió un momento que decidió el resto de su vida. “Aunque ya había empezado a tomar algunas decisiones creativas en Columbia, no me imaginaba que me dedicaría a contratar artistas pero ver la actuación de Janis Joplin me dio una de las experiencias musicales más importantes de mi vida”.

Su influencia en la industria de la música estadounidense fue tan significativa que superó un escándalo que podría haber terminado con la carrera de cualquier otro ejecutivo. En 1973 Davis fue despedido de Columbia entre acusaciones de haber defraudado a la compañía por gastos indebidos de cerca de 100 mil dólares que habría utilizado para pagar por el festejo del bar mitzvah de su hijo Fred y por la renovación de su departamento neoyorquino.

Él negó las faltas y los cargos fueron descartados y Davis inició a planificar su regreso al centro de la escena. Uno de los testigos de aquella tumultuosa época fue Elton John quién en la autobiografía del productor contó cómo lo había afectado el despido. “Cuando mi contrato de grabación estaba a punto de vencer y tenía que renegociarlo, Columbia era la única compañía que estaba considerando.

Pero después de que Clive se fue ya no me interesó la compañía. Clive era Columbia.”Eventualmente Davis formó Arista Records y absorbió Bell Records que tenía a Barry Manilow, Franklin, Dionne Warwick, Carly Simon y The Grateful Dead entre sus artistas a los que sumó a Houston por entonces de 19 años.

Ganador de cinco premios Grammy, en una entrevista con la revista Playboy en 2013 Davis habló de su oído para descubrir talentos. “No sé si siempre tuve esa habilidad, sí creo que fue una capacidad que fui desarrollando con el tiempo. Si fue algo natural o no, es difícil decirlo.

Pero cuando ves a una Joplin o a un Springsteen, lo sabés. Y luego las estadísticas empiezan a acumularse a tu favor y eso te da confianza.

Al punto de pensar: “mi Dios, yo fui el que le expresó que sí a Santana.’”