El buen paso de la Selección de Inglaterra ya ha generado una preocupación en Ghana y la rivalidad del próximo martes se ha trasladado fuera de las canchas y ahora ha tomado el camino de la magia oscura, todo en la lucha por el liderato del grupo L. La escuadra de los Tres Leones, dirigida por Thomas Tuchel, se topó con un oponente inesperado fuera de los límites de la cancha: el brujo más célebre de la nación africana, Nana Kwaku Bonsam, quien ha declarado públicamente que se encuentra ejecutando rituales místicos para frenar al letal delantero de la escuadra británica, Harry Kane, el arma letal de los ingleses.

El chamán, cuyo apelativo se traduce textualmente como "Demonio del Miércoles", dio a conocer al rotativo británico Daily Star que ya colocó un brebaje elaborado con hojas e ingredientes sagrados junto a un retrato del atacante del Bayern Múnich. “Estoy trabajando para neutralizar a Harry Kane. Ya he demostrado mis habilidades anteriormente, así que sé lo que tengo que hacer.

No le deseo ninguna lesión grave; con eso bastará para disuadirlo de atacar a mi país. Haré mi trabajo en beneficio de Ghana”.

El chamán africano asegura haber sido el auténtico arquitecto de la tendinitis rotuliana que mermó al astro portugués Cristiano Ronaldo durante la Copa del Mundo celebrada en Brasil hace doce años, un malestar que la medicina convencional no lograba mitigar con éxito. En aquella ocasión, el hechicero explicó que roció sustancias místicas sobre la imagen de la estrella lusa y sentenció de forma contundente: “Esta lesión no la cura ningún médico, es espiritual.

Hace cuatro meses dije que lo dejaría fuera del Mundial o al menos que no jugara contra Ghana; hoy le duele la rodilla, mañana el muslo y pasado mañana otra cosa”, expresó en su momento. Kane llega en una gran forma luego de conseguir dos goles en el partido ante Croacia y ahora quiere ayudar a Inglaterra a tomar la cima definitiva de cara a la ronda de eliminación directa.