Mientras el gobierno municipal de Pedro Rodríguez Villegas insiste en presentar a Atizapán de Zaragoza como uno de los municipios más seguros del Estado de México, habitantes de las colonias Ampliación Prof. Cristóbal Higuera y Lomas Lindas narran una realidad muy distinta: calles destrozadas, coladeras peligrosas, falta de alumbrado público, denuncias por narcomenudeo, robos a casa habitación y asaltos a transeúntes a cualquier hora del día.

Para los vecinos, el discurso oficial no tapa los baches, no ilumina las calles oscuras y tampoco reduce el miedo con el que muchas familias salen diariamente a trabajar, comprar alimentos o regresar a sus hogares. En estas comunidades, la seguridad no se mide en boletines ni en cifras presumidas desde el ayuntamiento, sino en banquetas transitables, patrullajes efectivos, atención inmediata a los reportes y servicios públicos que realmente funcionen.

La inconformidad aumenta al revisar los recursos públicos destinados al programa de bacheo. De los 45.2 mdp asignados al municipio de Atizapán de Zaragoza mediante el Fortamun, vecinos aseguran que no se ha visto una intervención de fondo en colonias como Ampliación Prof.

Cristóbal Higuera y Lomas Lindas. De acuerdo con documentos del municipio, en 2025 se destinaron 30 millones de pesos a ese programa, mientras que en lo que va del año se han asignado 15.2 millones de pesos adicionales.

No obstante, esos recursos no se reflejan en estas zonas del ayuntamiento, donde las calles siguen deterioradas y las reparaciones, cuando llegan, se limitan a trabajos parciales que no resuelven el problema de fondo. Uno de los reclamos más visibles está en la calle San Francisco, donde el pavimento se encuentra en malas condiciones.

Vicente López, vecino de la zona, indicó que trabajadores municipales han acudido en distintas ocasiones, pero sólo para atender algunos tramos y dejar otros sin reparar. De acuerdo con el vecino, el problema no es menor.

La calle tiene puntos dañados que afectan la circulación, dañan vehículos y representan un riesgo mayor ante la temporada de lluvias. Lo que la comunidad exige, expresó, no es una visita simbólica ni una reparación superficial, sino una intervención real.

El reclamo no se limita al pavimento. Irene Sánchez, vecina, denunció que hay coladeras en mal estado donde, aseveró, han caído adultos mayores.

El riesgo aumenta cuando llueve, pues el agua impide ver con los huecos o desperfectos. La vecina también indicó que las respuestas de la autoridad han sido insuficientes, debido a que el personal municipal acude, realiza arreglos mínimos y después la zona vuelve a quedar en el mismo abandono.

Las condiciones de abandono coinciden con problemas de inseguridad que han sido señalados durante años. Residentes de la calle San Francisco que pidieron el anonimato por temor de los delincuentes, aseguran que durante largo tiempo han operado distintos puntos de venta de droga en viviendas conocidas estás colonias, sin que hubiera una intervención municipal efectiva.

Aseguraron que han pedido apoyo y aseguraron que son los propios policías municipales quienes cuidan a los narcomenudistas a cambio de una cuota fija por la que pasan diariamente alrededor de las 10 de la noche, ya cuando hay pocas personas en esta calle. Para la comunidad, el caso exhibe una omisión grave.

No sólo por la operación de narcomenudeo, sino porque los habitantes aseguran que las autoridades conocen el problema y no actúan a tiempo. El contraste con el discurso oficial del alcalde Pedro Rodríguez Villegas es evidente.

Mientras la administración presume resultados en materia de seguridad, colonos afirman que viven con temor, poca vigilancia, escasa iluminación y servicios públicos deteriorados. El reclamo también es político, debido que los habitantes de Ampliación Prof.

Cristóbal Higuera y Lomas Lindas acusan que funcionarios, candidatos y operadores partidistas sólo aparecen durante las campañas. *mcam