El seleccionador senegalés Pape Thiaw compareció este domingo en la sala de prensa del estadio MetLIfe de Nueva Jersey/Nueva York sabedor de que sería cuestionado por el polvorín en el que se ha convertido la concentración luego de la derrota en el estreno ante Francia. Los retrasos en los pagos de las primas a los jugadores, una alimentación deficiente para deportistas de élite y, hasta su propio contrato sin firmar, han copado el foco de la considerada mejor selección africana de este Mundial junto a Marruecos.

Con ese explosivo caldo de cultivo se preveía un motín que solo ha podido detener el presidente de la república, Bassirou Diomaye Faye. Este ha mediado en el conflicto y ha propiciado una tregua momentánea- Seguir leyendo